Los investigadores consideran que Cole Allen, el atacante que irrumpió en la cena de corresponsales de la Casa Blanca anoche (25 de abril), tenía como objetivo a personas vinculadas a la Administración estadounidense y probablemente también al presidente, Donald Trump, según ha declarado el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche.

El establecimiento celebraba anoche la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca cuando el sonido de varios disparos obligó a las fuerzas de seguridad a evacuar a Trump, a la Primera Dama Melania y a todo su gabinete.
Este domingo, los agentes del FBI han acordonado la casa del detenido, que se encuentra en el área de Los Ángeles. Según The New York Times, por el momento se desconoce si los agentes federales han accedido al inmueble. Cole Allen es un hombre de 31 años, natural de California, que vive y ejerce como maestro de escuela en Torrance.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, realizó unas declaraciones desafortunadas antes de la cena de gala en la que un tiroteo obligó a desalojar al presidente estadounidense, Donald Trump. En una entrevista con la prensa, Leavitt anticipó que el republicano daría un discurso “típico de Donald Trump, gracioso y entretenido”. Y adelantó que habría declaraciones potentes, cargadas de sátira e ironía, como suele ser habitual en los discursos de Trump. Pero utilizó una expresión desafortunada y dijo, entre risas: “Habrá algunos disparos esta noche en esa habitación”. (“There will be some shots tonight in the room”, en inglés).

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha exigido la finalización inmediata del polémico salón de baile que ordenó construir en la Casa Blanca, tras haber sido evacuado anoche de la cena de la Asociación de Corresponsales por la irrupción de un hombre armado.
En un mensaje publicado en su red social, Truth Social, el mandatario ha insistido en que el incidente justifica la necesidad de contar con un espacio de alta seguridad dentro del perímetro de la residencia presidencial. “Lo que pasó anoche es exactamente la razón por la que nuestros grandes militares, el Servicio Secreto y las fuerzas del orden han estado exigiendo que se construya un salón de baile grande y seguro en los terrenos de la Casa Blanca”, ha afirmado.
El mandatario ha criticado la batalla legal que mantiene suspendidas las obras del proyecto de 400 millones de dólares, el cual supuso la demolición del Ala Este en octubre de 2025. “La ridícula demanda contra el salón de baile, interpuesta por una mujer que paseaba a su perro y que no tiene ninguna legitimación, debe ser desestimada de inmediato”, ha añadido, en referencia al proceso judicial que en marzo llevó al juez federal Richard Leon a ordenar la suspensión de las obras por falta de aprobación del Congreso.
Según el presidente, el nuevo salón, de unos 8.000 metros cuadrados, es una estructura “de alto secreto militar” con los niveles más altos de seguridad y sin espacios superiores por donde “personas no autorizadas puedan filtrarse”.
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha hablado con Donald Trump y le ha expresado su alivio por que el presidente de Estados Unidos y la primera dama se encontraran a salvo tras el tiroteo ocurrido en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, según ha informado un portavoz de Downing Street.

El atacante que irrumpió en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, Cole Allen, tenía como objetivo a personas vinculadas a la Administración estadounidense y probablemente también al presidente Donald Trump, según afirmó el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, en una entrevista concedida este domingo al programa Meet the Press with Kristen Welker, y recogida por The New York Times.
Blanche ha explicado que los investigadores han logrado recopilar información procedente de los dispositivos electrónicos del sospechoso y también han interrogado a varias personas de su entorno. Con esos primeros avances, las autoridades comienzan a formarse una idea inicial sobre el aparente móvil del ataque, aunque han advertido que esa interpretación podría cambiar según avance la investigación.
El fiscal ha reconstruido los pasos de Allen; tomó un tren desde Los Ángeles hasta Chicago y posteriormente viajó desde allí hasta Washington, donde se alojó en el hotel Washington Hilton uno o dos días antes de que el establecimiento acogiera la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.
NOTA: las imágenes pertenecen a Cordon Press. Los vídeos, a Canal 26.










