El Cabildo de Tenerife en colaboración con el Museo de Artes y Tradiciones Populares (MATP) de la Universidad Autónoma de Madrid y con el Museo del Traje lleva la técnica de la Roseta Canaria una vez más a la capital española. Los talleres de Roseta Canaria serán impartidos por el artesano de Tenerife: Antonio Rodríguez Ruiz, uno de los principales especialistas en esta técnica. La formación de carácter práctico se desarrollará los días 11, 12 y 13 de junio de 2026 en el Museo de Arte y Tradiciones Populares de la Universidad Autónoma de Madrid y el Museo del Traje.
El consejero insular de Empleo, Educación y Juventud del Cabildo de Tenerife, Efraín Medina, expresó su satisfacción ante la propuesta y subrayó la importancia de seguir proyectando la artesanía canaria fuera del archipiélago. “La roseta es una señal de identidad de nuestro patrimonio cultural y un ejemplo del talento y la dedicación de nuestros artesanos. Que instituciones como la Universidad Autónoma de Madrid y su Museo de Artes y Tradiciones Populares continúen apostando por su difusión es un honor para Tenerife y un impulso para seguir trabajando en su preservación” afirmó el consejero. Asimismo, Medina añadió que “la colaboración interinstitucional es fundamental para garantizar que estas técnicas tradicionales sigan vivas y lleguen a nuevas generaciones”.
Antonio Rodríguez ya impartió dos talleres en el citado recinto museístico madrileño durante 2025, en los meses de junio y diciembre, con una excelente acogida por parte del público y con una participación que evidenció el creciente interés por esta tradición textil.
Visita papal
La artesanía de Tenerife, y más concretamente, la Roseta tendrán un protagonismo especial en la histórica visita que realizará este viernes el Papa León XIV. En este sentido, la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila hizo entrega recientemente de al obispo de la Diócesis Nivariense, Eloy Santiago, los regalos que el pueblo de Tenerife consistentes en una manta esperancera y un frontal de altar elaborado mediante las técnicas del calado y la roseta. Este último trabajo ha sido realizado por los artesanos Rosario Yumar Jacinto, maestra caladora, y por el propio Antonio Domingo Rodríguez Ruiz.
Al respecto, Efraín Medina, destacó el profundo simbolismo de estas piezas y el reconocimiento que suponen para los oficios tradicionales de la isla. “Estos regalos son una muestra de quiénes somos como pueblo. En ellos están representados nuestro patrimonio, nuestra creatividad y el trabajo de generaciones de hombres y mujeres que han mantenido vivas unas técnicas artesanales que forman parte de nuestra identidad colectiva”, señaló.
Medina puso especial énfasis en el valor humano y cultural de las obras realizadas por la maestra caladora Rosario Yumar Jacinto y el maestro rosetero Antonio Domingo Rodríguez Ruiz, responsables de la elaboración del frontal de altar. “Estamos hablando de auténticos guardianes de nuestro patrimonio inmaterial. Gracias a su dedicación y maestría, tradiciones centenarias continúan vivas y siguen proyectando la imagen de Tenerife dentro y fuera de nuestras fronteras”, afirmó.
Asimismo, el consejero subrayó que la elección de estos presentes responde a la voluntad de mostrar al Papa León XIV algunas de las expresiones más representativas de la cultura popular tinerfeña. “Queremos que el Santo Padre reciba una parte de la esencia de Tenerife. Cada hilo, cada puntada y cada detalle de estas piezas cuentan una historia de esfuerzo, de arraigo y de amor por nuestras tradiciones. Son regalos que transmiten el alma de nuestra tierra”, indicó.
La Roseta Canaria, una técnica cada vez más demandada
Esta técnica artesanal es una de las más representativas del patrimonio textil del archipiélago que recientemente ha sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de patrimonio inmaterial en el ámbito de Canarias.
Con el nombre de roseta o rosas de Tenerife, se conoce en todo el mundo por ser una modalidad de encaje caracterizada por su forma circular a modo de flor. Se trata de una de las labores de aguja más representativas de Canarias, que tuvo gran desarrollo en zonas del sur de Tenerife como Vilaflor, Arona, Granadilla o San Miguel; en otras del norte como La Orotava y otras islas.
Estos encajes lograron gran desarrollo a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII en diversas zonas de la geografía peninsular, especialmente en Salamanca, Soles de Salamanca; Cáceres Soles de Casar; Cataluña Puntos de Cataluña y en Canarias, Soles Canarios. El paso de los años hará que esta labor adquiera personalidad propia a través de la creación de modelos singulares y técnicas únicas.
Desde sus orígenes, la confección de rosetas fue labor de las mujeres, normalmente amas de casa de zonas rurales. Sin embargo, la comercialización a finales del siglo XIX hizo que comenzaran a producirse a gran escala, empleando mano de obra asalariada para la manufactura del encaje.









