Pacientes con hidradenitis supurativa y familiares participaron ayer por la tarde en la I Jornada sobre esta patología organizada por el servicio de Dermatología del Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (HUC), adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias.
Se trata de una enfermedad inflamatoria crónica que produce lesiones dolorosas en pliegues cutáneos que se manifiestan en zonas de flexión, como axilas o ingles y que forman nódulos inflamatorios, abscesos y fístulas drenantes debajo de la piel con orificios por los que sale pus de forma continuada y producen síntomas como picor, mal olor o dolor. Esta patología tiene una prevalencia de entre el 1% y el 4% de la población.
Este evento abierto a toda la comunidad de pacientes, familiares y personas interesadas sirvió para aprender y compartir experiencias en esta enfermedad. Fue moderado por la dermatóloga del centro hospitalario, Marta García Bustinduy, y contó con la colaboración de la Fundación Canaria Instituto de Investigación Sanitaria de Canarias (FIISC).
El doctor Fernando Rodríguez, responsable de la consulta monográfica de pacientes con esta enfermedad en el Hospital Nuestra Señora de La Candelaria, explicó el por qué de la enfermedad, su curso, y la importancia de un buen diagnóstico para evitar llegar a la enfermedad es estado avanzado, más difícil de abordar.

Lo diferentes procedimientos quirúrgicos que ayudan a eliminar zonas a las que la medicación no llega fueron abordados por la doctora Aranzazu Menéndez, cirujana plástica del HUC, que explicó que, aunque pueden parecer complejos, pero que correctamente indicados y, ayudados con hábitos de vida saludables como dejar el hábito tabáquico, pueden ayudar mucho a los pacientes.
Por último, Daniel López, responsable de las Escuelas de Pacientes del SCS expuso la importancia de empoderar a los pacientes, formarlos para que puedan ayudar, que sean capaces de enseñar y acompañar a otros enfermos en su vida, en su patología, lo mismo que en otras enfermedades crónicas como al diabetes, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o el cáncer de mama. La figura del paciente activo, que ayuda a otros pacientes beneficia al que ayuda y al que es ayudado y, crea vínculos positivos que mejoran la vida de los que padecen enfermedades crónicas.







