

El próximo miérco-les 24 de julio y, espe-cialmen-te, el viernes 25 de julio, no se va a poder salir a la calle, salvo en las costas del norte de las islas, donde podría permanecer levemente el alisio, refrescando y permitiendo, al menos, poder respirar con ese viento fresco sobre el mar.

Es decir, que nos enfrentamos a un reto que requiere, no solo, de la previsión de nuestros gestores públicos y de los medios de prevención, sino sobre todo, de la colaboración activa de toda la sociedad, para evitar riesgos innecesarios, prevenir con nuestro comportamiento cívico cualquier situación imprudente y también, que con la vigilancia y atención de todos, podamos detectar las actuaciones negligentes, de los pirados que siempre aprovechan estos momentos, para causar desastres con sus criminales actos contra el medio ambiente.
Viene fuego… ya lo saben.







