
Este pasado miércoles 22 de enero, jornada festiva local en Los Realejos por la onomástica de su copatrono San Vicente Mártir, se conmemoró un año más la renovación anual del voto a esta venerada imagen, un simbólico gesto que data del año 1609 por el fin de la epidemia conocida como ‘Peste de Landres’ y que volvió a emitirse en boca de su alcalde, Adolfo González.
Esta tradición está considerada como una de las más antiguas de la isla de Tenerife cumpliendo este 2025 los 416 años desde que los regidores municipales con el entonces párroco de Nuestra Señora de La Concepción de la época hicieron la solemne promesa de acudir todos los años a festejar la efeméride de San Vicente en acción de gracias por haberlos librado de la temida enfermedad.

La conmemoración de este miércoles 22 de enero se inició a las 10:30 horas con la habitual procesión cívico religiosa previa con traslado del pendón de la Villa Histórica de Los Realejos desde la Parroquia Matriz de Nuestra Señora de La Concepción hasta la Plaza de San Vicente, donde a su llegada se ofició la ceremonia religiosa en el exterior, junto a su ermita, presidida por el Rvdo. Sr. Vicente Ramón Espouy Ramos, capellán del HUC.
La eucaristía contó con el coro San Andrés y Santa Mónica en el apartado musical. Al término de la misa no se pudo desarrollar la tradicional procesión por las calles aledañas a la ermita debido a las inclemencias meteorológicas.
Además del alcalde y toda la corporación municipal, acompañaron al clero parroquial, la Venerable Hermandad del Santísimo Sacramento y la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad, distintas autoridades insulares y regionales, así como representación militar, vecinas y vecinos de la localidad y llegados desde otros municipios.







