El Cabildo de Tenerife bajo el nombre de su empresa público-privada, Geotermia de Tenerife y una representación del Gobierno de Canarias se ha trasladado hasta la isla de Sao Miguel en Azores para analizar in situ, las posibilidades y formas que tendrá la implantación de la energía geotérmica en Canarias.
La comitiva encabezada por la presidenta Rosa Dávila ha analizado de qué manera se implantará este tipo de energía en Tenerife, estudiando desde las catas en el terreno, las dimensiones y formas de la planta energética o la minimización de su impacto medioambiental. Dávila ha afirmado que “este es el futuro de Tenerife para acabar con la carbonización, es la oportunidad que tenemos para asegurarnos una red energética sostenible y de calidad en el tiempo ya que su generación es posible realizarla 24 horas al día, los 7 días a la semana”.

Los proyectos de generación de energía geotérmica en Tenerife, se estudian desde hace dos años bajo la investigación del ITER, Disa y Reykjavik Geothermal, una alianza que busca un futuro prometedor para la energía de la isla.
El papel del Gobierno de Canarias también ha sido una pieza clave del proyecto encargándose de la evaluación ambiental, a través de la Consejería de Transición Ecológica, Lucha Contra el Cambio Climático y Energía y gestionando los permisos a través de la Consejería de Economía, Industria, Comercio y Autónomos.
La viceconsejera de Transición Ecológica, Luchas contra el Cambio Climático y Energía del Gobierno regional, Julieta Schallenberg ha señalado que “lo que esta haciendo Azores es un ejemplo a seguir. “Han logrado compatibilizar a la perfección el cuidado del medioambiente con el desarrollo a nivel energético, lo que traslado al caso canario nos permitiría avanzar hacia la soberanía energética”. Además, la novedad de este tipo de energía, que nunca antes se había contemplado en canarias, ha añadido Schallenberg, “supondrá también formación en nuestros técnicos, es el compromiso firme con el futuro de las islas”.

De la misma manera, los expertos técnicos de Disa y Reykjavik Geothermal, que durante meses llevan estudiando la implantación de este modelo en Tenerife, han afirmado que “las prospecciones son seguras y controladas. Se ha analizado hasta la ultima variable y la visita a Azores nos permite analizar un escenario real. Aquí ya se utiliza y el impacto que se podría generar en los espacios ya contemplados en Tenerife sería mínimo”.
La posibilidad de utilizar esta energía en Tenerife y Canarias significa reducir los costes de producción que actualmente rondan los 300 euros por megavatio/hora, esto podría trasladarse en hasta un 30% menos coste en la factura. Además de la contribución al territorio de una nueva energía renovable nos pone en el camino de cumplir con los objetivos marcados dentro de la Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica que fija la descarbonización de las islas en un 90% antes de 2040.







