
La actuación, impulsada por la concejalía de Servicios Municipales, incluye una zona infantil inclusiva, un parque canino con áreas diferenciadas, senderos accesibles, bancos de fantasía y dos tagorores o merenderos. Todo ello está rodeado por una intervención paisajística que incorpora especies autóctonas y exóticas.
El concejal de Servicios Municipales, Fran Hernández, ha destacado durante la apertura que este parque representa una transformación significativa del entorno y un nuevo lugar de encuentro para el barrio. “Aquí, donde antes había un solar vacío, hoy florece vida. Se han plantado cerca de 260 ejemplares entre árboles, palmeras, arbustos y flores. Se han creado paseos sinuosos que atraviesan zonas de sombra y color. Es un lugar para convivir, descansar y disfrutar en familia y con nuestras mascotas”, ha señalado.
Hernández ha explicado que este espacio cuenta con juegos infantiles inclusivos, parque canino, bancos singulares, senderos accesibles y dos tagorores. Además, ha afirmado que este tipo de actuaciones permiten mejorar la calidad de vida de los barrios y pueblos del municipio. “Cada zona merece un espacio vivo, verde, cuidado y con identidad propia. Este parque se conecta con el Camino de Las Peras y con la vida de quienes lo usan cada día. El Cristo gana un nuevo entorno para el disfrute vecinal al aire libre”.

La zona infantil dispone de juegos adaptados a distintas edades y capacidades. Entre ellos se encuentran torres conectadas, redes de trepa, paneles interactivos, toboganes, columpio nido, muelle y balancín colectivo.
Por su parte, el parque canino se encuentra en el lateral colindante con el barranco. Está dividido en dos zonas, una para perros de menos de diez kilos y otra de uso general, cada una de ellas con su corral de control, asientos y papeleras. Los accesos se encuentran en el centro de la parcela y todo el perímetro está protegido por vallado de seguridad.
Con esta actuación, el Ayuntamiento da respuesta a una demanda vecinal e incorpora una nueva infraestructura verde que refuerza el modelo de ciudad sostenible, accesible y pensada para el bienestar de la ciudadanía que la ha valido el reconocimiento como Tree Cities of the World por la Unesco.








