Santa Cruz, a través de la Sociedad de Desarrollo, ha firmado un convenio de colaboración con la Escuela Abierta de Desarrollo en Ingeniería y Construcción, EADIC, con el objetivo de ofrecer una formación que ayude a mejorar la competitividad de autónomos y directivos de PYMES a través de la transformación digital. Así lo comunicó el alcalde de la capital tinerfeña, José Manuel Bermúdez, quien explicó que “con este curso buscamos facilitar el acceso a aquellos conocimientos que impacten positivamente en la optimización de un negocio”.
En este sentido, Bermúdez afirmó que “en un mercado cada vez más competitivo es importante mantenerse a la vanguardia, algo que actualmente pasa por la digitalización” y añadió que “gracias a este nuevo acuerdo los empresarios interesados en formarse y adquirir estas nuevas competencias podrán hacerlo a coste cero”.

Pérez señaló que “este programa está dirigido a todas aquellas personas en puestos directivos en PYMES que buscan actualizarse, conocer las últimas tendencias digitales, comprender los hábitos de consumo actuales y desarrollar un plan de digitalización para su empresa” y añadió que “el curso se posiciona como imprescindible para todos aquellos que quieren dar un paso más en la digitalización de sus procesos”.
La formación de EADIC está enfocada a pequeñas y medianas empresas de cualquier sector que tengan la necesidad de adoptar nuevas formas de gestión, comunicación, control y productividad.
“Con esta nueva oferta formativa buscamos seguir ofreciendo a las empresas santacruceras conocimientos de calidad que verdaderamente aporten un valor añadido y diferenciador a su trabajo” informó Pérez, quien añadió que “nuestro objetivo es apoyar a los equipos directivos en su adaptación al entorno digital, dotándolos de herramientas prácticas que les permitan mejorar su competitividad y liderar con eficacia los procesos de transformación tecnológica en sus organizaciones».
La consejera subrayó también que “entre los beneficios que esta formación aportará a los negocios destaca la capacidad de identificar mejoras para su competitividad, optimizar procesos y, por tanto, lograr una mayor eficiencia operativa que contribuya a la reducción de costes” y añadió que ““también se mejorará la experiencia del cliente, al que podremos ofrecer una atención más personalizada y acorde a las nuevas tecnologías y tendencias del mercado”.







