El Ayuntamiento de Santa Cruz, a través del Distrito Suroeste, ha aprobado una inversión de 366.798,56 euros destinada a la modernización y ampliación del alumbrado público en diversos barrios y carreteras de la zona, actuaciones que el alcalde, José Manuel Bermúdez, explica que “van más allá de lo técnico, puesto que tienen un profundo valor social ya que calles mejor iluminadas significan mayor seguridad para nuestros vecinos y una mejor movilidad nocturna tanto para peatones como para vehículos”.
Esta actuación, que se ejecutará mediante el contrato municipal de mantenimiento y mejora de las instalaciones eléctricas a cargo de la empresa IMESAPI, S.A., busca transformar los espacios públicos para incrementar la seguridad ciudadana y la calidad de vida de los residentes.
“Esta inversión, conjuntamente con todas las que estamos llevando a cabo en el Suroeste, son una clara muestra de nuestro compromiso por dotar a todos los barrios de servicios esenciales de calidad y crear entornos más habitables y dinámicos. En este caso, una buena red de iluminación favorece la actividad comercial, cultural y deportiva en los espacios públicos, creando entornos más habitables y dinámicos”, afirmó el regidor.
Por su parte, el concejal del distrito Suroeste, Javier Rivero, detalló el impacto directo de estas mejoras en la vida cotidiana de los residentes, detallando que “estamos hablando de un plan estratégico que contempla nueve intervenciones clave en zonas urbanas y carreteras insulares de nuestro amplio distrito, en las que revitalizaremos espacios importantes en Barranco Grande, El Sobradillo, Añaza y El Tablero”.
“Se van a mejorar pasos de peatones, la iluminación de nuevos accesos a infraestructuras deportivas como el campo de fútbol de La Revoleada, y el refuerzo lumínico en entornos comunitarios. La incorporación de tecnología LED de bajo consumo refuerza, además, nuestro compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia energética, haciendo de nuestro Suroeste un lugar más seguro, accesible y atractivo”, explicó Rivero.

La mejora del alumbrado público no solo responde a una necesidad técnica, sino que tiene un alto valor social: unas calles bien iluminadas aumentan la seguridad ciudadana, fomentan la convivencia, reducen los actos vandálicos y mejoran la movilidad nocturna tanto peatonal como en vehículo. El plan de actuación contempla hasta nueve intervenciones estratégicas, distribuidas en zonas urbanas y carreteras insulares, evidenciando una visión integral para atender las diversas necesidades de barrios en constante crecimiento.
De esta manera, en Barranco Grande, se intervendrá en el pasaje Maxorata, junto al Centro Comercial Concorde; en la Carretera General TF-28, con la sustitución de soportes y refuerzo de iluminación en 14 pasos de peatones; en la TF-272 a la altura de la calle Petiazul, y en la calle Perera, en El Draguillo.
En El Sobradillo, se mejorará la iluminación en la calle La Revoleada, mejorando el nuevo acceso creado en el campo de fútbol; en la Carretera General, desde la avenida de Los Majuelos hasta el cruce con la Carretera de Geneto, lo que beneficiará directamente al entorno del Centro Comunitario El Sobradillo y del nuevo edificio adquirido por el Ayuntamiento para convertirse en la sede administrativa y Casa de la Juventud del Suroeste. También se actuará en la misma carretera dirección hacia Geneto, entre las calles Faisán y Robin.
Por su parte, en Añaza, se renovará el alumbrado de la plaza ubicada junto a la calle Decano Consular Jesús Ramos González, donde se encuentra el escenario del barrio. Esta mejora busca revitalizar el espacio y seguir fomentando su uso por parte de la ciudadanía para actividades comunitarias y culturales.
En El Tablero, se llevará a cabo una de las actuaciones más relevantes desde el punto de vista de la seguridad, mediante la mejora integral del alumbrado en la carretera general que da acceso al núcleo urbano, concretamente entre las calles Castaño y Zarzamora.
Este conjunto de actuaciones forma parte de una estrategia más amplia que prioriza la inversión en infraestructuras básicas, entendiendo que el desarrollo de los barrios y pueblos comienza por garantizar servicios esenciales de calidad. La iluminación pública eficiente y sostenible es un pilar fundamental para generar entornos seguros, accesibles y atractivos, favoreciendo la convivencia vecinal y la cohesión social.







