El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha anunciado este lunes (15 de septiembre) que si Israel participa en la próxima edición de la Vuelta a España, la isla no acogerá etapas de la ronda ciclista porque no está dispuesta “a blanquear el genocidio ni al estado de Israel”.
Morales ha señalado que aunque si han existido conversaciones con la organización para que la Vuelta regrese a Canarias después de 38 años, no hay un acuerdo final firmado y ha insistido en que, si participa Israel, “Gran Canaria no está dispuesta a blanquear el genocidio, a blanquear el estado de Israel a través del deporte”.
“Vamos a ver qué sucede en los próximos meses, pero desde luego, con la participación de Israel, Gran Canaria no acogerá la Vuelta”, ha añadido el presidente del Cabildo en un acto convocado por Canarias por Palestina, en el que se han leído los nombres de todos los niños asesinados durante la guerra de Gaza.
Esas declaraciones del presidente se producen después de que hace “muchos meses, antes de la Vuelta” se dieran conversaciones para que el evento llegase a Gran Canaria.
“No hay nada, definitivamente no hay ningún acuerdo final que diga que se ha cerrado la presencia de la Vuelta Ciclista el próximo año en la isla” porque aunque “a nosotros, desde luego, nos parecía que era una medida atractiva para la isla” con un acuerdo en el que estaría el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife, “no vamos a blanquear el genocidio”.

Para Morales, se está abocado a un gran pacto de Estado para afrontar con serenidad los grandes retos que tiene España y que tiene el mundo.
A juicio del presidente insular, “este enfrentamiento continuo” es una “barbaridad” y utilizar esta situación “me parece terrible”, incluso cada vez “pareciéndose más a la ultraderecha”.
Morales ha considerado lamentable todo lo que está sucediendo mientras considera que la ciudadanía ha expresado en la calle libremente su rechazo a que Israel “blanquee a través de un equipo de ciclismo el genocidio que está perpetrando su Estado”.
Por lo tanto, más aún sabiendo que “detrás de ese equipo hay un magnate íntimo amigo Netanyahu que comulga con sus ideas”, se está usando para “blanquear el genocidio”, por lo que ha valorado de “absolutamente legítimo que la ciudadanía en la calle exprese ese descontento”.
NOTA: las imágenes del presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, la alcaldesa de Las Palmas, Carolina Darias; y el rector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Lluís Serra participando este lunes en un acto de homenaje a los niños palestinos asesinados durante la guerra de Gaza, pertenecen a la Agencia Efe (Ángel Medina G.).
Antonio Morales, ¿antisemita del siglo XXI?
Indudablemente se trata de una noticia de peso y, a todas luces, oportunista. De alguna manera invita a reflexionar sobre, por ejemplo, qué hacemos con los jugadores profesionales de Israel que juegan en España. ¿Los inhabilitamos por el mero hecho de ser israelitas? Qué hacemos con un médico que sea de nacionalidad judía, de Israel, ¿qué no ejerza la medicina por el mero hecho de pertenecer a una nación que ahora mismo está en guerra? Que no está invadiendo a nadie, porque hay que recordar que el origen de esta guerra, que es verdad que es una guerra cruel, la representa en este caso la invasión del Gobierno de Hamás de Palestina. De Israel masacrando a una población civil indefensa en medio de un concierto de música.
Invitaríamos a la siguiente reflexión: si por méritos propios hubiera un equipo palestino, gazatí, que evidentemente haya conseguido los méritos deportivos para estar en la Vuelta Ciclista a España, ¿habría una proposición para expulsarlos después de la masacre de un pseudo-partido dictatorial, de tiranos y de dictadores terrorista, que asesinaron a una gran cantidad de población, incluidos niños también? ¿Eso no es parte de un genocidio también? Es cuanto menos curioso. Luego, se le está exigiendo a Publiservis, a través de la Federación de Ciclismo en España, que expulse a Israel, cuando no tiene capacidad porque no es competente para expulsar a ningún equipo perteneciente a la Unión Ciclista Internacional. Sería precisamente la UCI la que debería expulsar o inhabilitar a un equipo por las consideraciones oportunas que correspondan (dopaje, etc…). Por lo tanto, ¿se puede expulsar o inhabilitar a un club por simplemente pertenecer a una nación, como si fueran los responsables de las consecuencias políticas de esa nación?
Se trata de una reflexión para, de alguna manera, tratar de no ser cómplices del oportunismo del presidente del Cabildo de Gran Canaria, ni de la manipulación que se está ejerciendo por parte de miles de medios de comunicación, que quieren hacer olvidar lo que Hamás ha hecho o cómo intentan mezclar lo que debería de ser absolutamente independiente. Al final, sí es antisemitismo y es una forma de nacismo y de racismo, que es innegable e indiscutible.
NOTA: la imagen de los agentes de la Policía antidisturbios en la última etapa de la Vuelta dialogando con el director de carrera y con los ciclistas pertenece a la Agencia Efe (Javier Lizón).








