Rubens Ascanio, concejal y coportavoz de Unidas se puede en La Laguna, trasladará una vez más al pleno lagunero de este jueves (18 de septiembre) la petición de culminar la mejora de la UTS de Taco, que desde hace años sufre un creciente deterioro y una evidente insuficiencia para poder atender a los vecinos y vecinas, además de no disponer de espacio adecuado para atender a la ciudadanía.
“En septiembre de 2024 se nos informó, ante una pregunta nuestra, que, aunque en 2022 se había identificado un inmueble apto para ubicar la nueva UTS, se decidió en este mandato desistir y que habían optado por “otras opciones como la ampliación de la segunda planta de las actuales oficinas, de lo que se ha dado traslado a Obras”, algo que ya sabemos desde 2020 que no es viable debido a la protección del inmueble actual”, explica.

Al edil le llama la atención que mientras en el entorno del Casco se han invertido más de seis millones de euros en nuevas edificaciones municipales, mientras se mantienen solares y edificios públicos sin uso, como el anexo a la antigua iglesia de San Agustín, en Taco no se dé respuesta a una vieja demanda de las personas que prestan servicio en ese espacio y de las entidades vecinales. “Si en 2022 había un espacio identificado, si logramos incluir el presupuesto de compra en 2023, si los informes de Urbanismo y el resto de áreas eran positivos… ¿qué explica que se dejara de lado esa propuesta”, indica.
Ascanio espera que se aprovechen los recursos disponibles y no se sacrifiquen para iniciativas no tan urgentes. Asegura que incluso se puede plantear un proyecto de edificio sostenible y eficiente en suelo municipal del entorno de la calle Los Custodios, “simplemente se trata de marcar una línea de trabajo y seguirla, como ya se hizo en su momento, para evitar que la atención social a cientos de personas de Taco se siga deteriorando”.







