
Entre las incidencias, se identificó a dos personas que ejercían como guías turísticos sin la habilitación correspondiente. Unas actuaciones que se enmarcan en el compromiso del cuerpo con el control del intrusismo profesional y la garantía de la seguridad en los servicios ofrecidos a residentes y turistas.
Desde la Policía Canaria se recuerda que la figura del guía turístico tiene una relevancia estratégica, no solo por su papel en la transmisión del conocimiento cultural y patrimonial, sino también por su contribución a la seguridad, confianza y satisfacción de los visitantes.
El cuerpo, además, advierte de que la falta de control sobre guías no acreditados supone un riesgo directo para la seguridad de los usuarios y para la imagen internacional del destino.







