
La Laguna vivió en la noche del pasado jueves (4 de diciembre) una gala de clausura que quedará en la memoria colectiva como uno de los actos más emotivos e innovadores del 25 aniversario de su declaración como Ciudad Patrimonio de la Humanidad. La ceremonia, celebrada en el Teatro Leal, puso fin a un intenso programa conmemorativo y en el mismo día en que se cumplieron 26 años de la inscripción de La Laguna en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, un evento que se emitió en diferido el pasado viernes (5 de diciembre) en Televisión Española y la Televisión Canaria.
La gala se distinguió por su carácter ágil y sorprendente, con un despliegue de recursos audiovisuales y tecnológicos que emocionaron al público desde el inicio. El pintor Manuel López Ruiz, autor de las pinturas del Teatro Leal, dio la bienvenida a través de su propio autorretrato, en un gesto innovador que unió arte y memoria. A continuación, se sucedieron los distintos bloques de la ceremonia, que combinaron narración, música y proyecciones digitales.
El primer bloque incluyó la intervención del alcalde y la conexión con ciudades hermanas de Iberoamérica, reforzando el papel de La Laguna como modelo urbano y cultural. El segundo bloque estuvo protagonizado por la música, con la presentación de la Orquesta Sinfónica de La Laguna, creada para la ocasión y dirigida por Diego Navarro, que interpretó la suite Correíllo de La Palma. El momento culminante llegó con el estreno en directo del Himno de La Laguna, obra de Navarro, y tras la entrega simbólica de la partitura original al alcalde.
Entre las principales novedades de la gala destacaron los videomappings proyectados en el techo del teatro, que transformaron el espacio en un universo abierto y reforzaron la idea de La Laguna como ciudad de paz y conocimiento. También se emitieron piezas audiovisuales que resumieron momentos clave del aniversario, como el flashmob ciudadano con el célebre brindis de La Traviata, que tuvo lugar hace unas semanas en la plaza de La Concepción, y el vídeo del Punto Cero, el cual resalta la rosa de los vientos que se oculta en el trazado histórico de la ciudad.

“Lo que hemos vivido esta noche demuestra que La Laguna no es solo un lugar que se conserva, sino una ciudad que se reinventa, que se abre a la creatividad y que sabe unir tradición y modernidad. Hoy cumplimos 26 años como Ciudad Patrimonio Mundial con la certeza de que nuestro mayor legado son las personas que dan vida a este ingente patrimonio y que lo proyectan hacia el futuro con orgullo y esperanza”, añadió el alcalde.
El concejal de Patrimonio Cultural, Adolfo Cordobés, destacó el carácter innovador de la gala, “donde el uso de la tecnología, desde los videomappings que abrieron las cubiertas del Teatro Leal hasta el uso de la IA que volvió a dar vida a Manuel López Ruiz, nos ha permitido vislumbrar nuestra ciudad de una manera inédita y emocionante, acercando el patrimonio a la ciudadanía con un lenguaje contemporáneo”.

La ceremonia de clausura cerró así un año de conmemoraciones que han reforzado la identidad de La Laguna como Ciudad Patrimonio Mundial, con actos que han unido memoria, arte, reflexión y tecnología, en una celebración compartida por instituciones, colectivos y vecinos.
No obstante, el último de los actos de este programa llegará unos días después, el 9 de diciembre, con una exposición fotográfica en Madrid que acercará, en las fechas navideñas, la única Ciudad Patrimonio Mundial de Canarias a la capital estatal.
El programa conmemorativo del 25 aniversario de la declaración de La Laguna como Ciudad Patrimonio Mundial por la UNESCO ha contado con el respaldo económico del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Tenerife. Toda la información está disponible en la web https://25aniversario.aytolalaguna.es/.








