

La culminación del proceso de restauración ha sido presentada ante los medios de comunicación este miércoles (13 de mayo), en un acto que ha contado con la presencia del alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez; el rector de la Universidad, Francisco García; el gerente de la Fundación, Julio Brito Santana; el equipo de restauración de la fachada; el concejal de Obras, Infraestructuras y Accesibilidad, Ángel Chinea; y numerosos miembros del grupo de Gobierno municipal, además del cronista oficial de La Laguna, Eliseo Izquierdo.



El rector de la Universidad de La Laguna, Francisco García, también hizo hincapié en la importancia de esta fecha que pone el colofón “al magnífico trabajo que se ha realizado con mimo desde el equipo de la Facultad de Bellas Artes, en el grado de Restauración de Bienes Culturales, para recuperar una de las puertas más antiguas de Canarias” y remarcó igualmente “el grado de colaboración que tenemos Universidad y Ciudad de La Laguna, que goza de muy buena salud”, insistiendo en que “como universidad pública estamos donde tenemos que estar, al lado de nuestra sociedad, conservando nuestro patrimonio y poniéndolo en valor”.

El cronista expresó que “hoy tenemos que estar satisfechos todos los laguneros, todos los tinerfeños y todos los canarios, por la rehabilitación de esta pieza, que por fin se incorpora plenamente al patrimonio histórico de nuestra ciudad”.
La profesora de la Universidad de La Laguna y codirectora de las obras de restauración, Fernanda Guitián Garre, explicó que en proceso recuperación de la fachada ha intervenido un equipo multidisciplinar, incluyendo a los arquitectos Fernando Saavedra y Fernando Botel, y el profesor de la ULL, Antonio Sánchez, además de escultores, químicos, petrólogos y restauradores.

La restauradora explicó que los llamativos casetones cuadrados que pueden verse en la fachada corresponden a los agujeros que se utilizaron originalmente para anclar el andamio de madera en el momento de construcción de la obra, por lo que se optó por dejarlos al descubierto como testigos históricos, en lugar de ocultarlos. Igualmente, se han realizado las reproducciones de los tres escudos que luce la fachada, y que pueden contemplarse en el interior de la Casa del Corregidor, con una leyenda explicativa, para que cualquier visitante pueda apreciarlos con mayor facilidad.

La fachada, de piedra volcánica roja, es el único elemento original que aún conserva el inmueble, uno de los más antiguos de la ciudad. Entre sus elementos más característicos se encuentran tres escudos de alto valor histórico-documental: el imperial de Carlos V, el de la ciudad, símbolo del Consejo, y el de armas de la familia Sotomayor, puesto que bajo ejercicio del gobernador Jerónimo Álvarez de Sotomayor se concluyó la obra.
La Casa del Corregidor formaba parte, junto con la del Concejo, de las casas de gobierno de la ciudad, máxima expresión del poder político y jurisdiccional, con autoridad sobre todo el ámbito insular. Edificada entre 1540 y 1545, su portada constituye el ejemplo más antiguo del estilo plateresco en el Archipiélago. El plateresco, también denominado “romano” en los textos de la época, resultó de la conjugación de las primeras influencias renacentistas con la tradición arquitectónica imperante hasta entonces, dominada fundamentalmente por el gótico y el mudéjar.
Esta portada combina elementos de filiación clásica, como las semicolumnas de orden compuesto y el dintel del primer cuerpo, con otras de influencia mudéjar, como el alfiz que enmarca el conjunto, o góticas, como las ménsulas atrepanadas.
Las medidas actuales de la fachada no se corresponden con las medidas originales, ya que en la zona inferior hay parte oculta cubierta por varios enfoscados. Desde el suelo hasta la parte baja del alero alcanza los 8,80 metros, con un ancho desde los limites exteriores de 6 metros y con una superficie total de 52 metros cuadrados.
NOTA: las imágenes pertenecen a CANAL 4 TENERIFE (Ricardo Bosch).
















