La Laguna ha tenido un papel destacado en el I Encuentro de Conjuntos Históricos de Canarias, celebrado los días 17 y 18 de junio en Betancuria, donde, tanto en mesas técnicas como institucionales, aportó su experiencia como única Ciudad Patrimonio Mundial de Canarias y referente en gestión urbana, conservación del patrimonio, además de por su destacada apuesta por acciones pioneras para alcanzar un equilibrio entre actividad económica, vida residencial y sostenibilidad en un sitio inserto en pleno corazón de un territorio turístico de escala europea.
El alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, intervino en el conversatorio institucional que reunió a responsables públicos de todo el archipiélago para debatir sobre el futuro de los cascos históricos y expuso las acciones innovadoras que se están poniendo marcha para garantizar la salvaguarda de los valores universales excepcionales que le han valido a La Laguna su reconocimiento por UNESCO.
Durante su intervención, el alcalde destacó que “La Laguna es Patrimonio de la Humanidad, pero, sobre todo, es una ciudad viva. Nuestro objetivo es garantizar que el patrimonio siga siendo un lugar donde la gente vive, trabaja y diseña su futuro, protegiendo un legado único sin renunciar a la actividad económica, a la vida universitaria, al comercio local y a la convivencia cotidiana, que hacen de nuestro casco histórico un espacio auténtico y profundamente humano”.
Gutiérrez subrayó, además, el salto cualitativo que ha dado el municipio en los últimos años en materia de planificación y gobernanza “Hemos dado un salto decisivo en la gestión de nuestro patrimonio con la creación de la Oficina de Gestión Integral de la Ciudad Histórica, la redacción del primer Plan de Gestión del Sitio Patrimonio Mundial y la próxima revisión del Plan Especial de Protección, acciones que nos sitúan en un momento de transición histórica. Estamos construyendo el marco que definirá cómo será La Laguna en los próximos 25 años, con una visión que integra movilidad, sostenibilidad, participación ciudadana y protección del trazado fundacional”.
El alcalde también puso en valor la singularidad del modelo lagunero en el contexto canario y nacional. “Participar en este encuentro nos permite compartir un modelo propio, construido desde la experiencia y desde la realidad de una ciudad que combina patrimonio, vida residencial, actividad cultural y centralidad metropolitana. La Laguna demuestra que un conjunto histórico puede ser Patrimonio Mundial sin perder su esencia de barrio, sin caer en la saturación turística y sin renunciar a su identidad. Nuestro compromiso es seguir innovando para que este legado llegue fuerte al futuro”, añadió.
El encuentro, organizado por el Gobierno de Canarias, reunió a especialistas en historia, arquitectura, urbanismo, patrimonio cultural y gobernanza pública, así como a responsables técnicos y políticos de los principales conjuntos históricos del Archipiélago y de otras urbes estatales. La Laguna acudió con una doble representación institucional y técnica, reforzando su papel como referente autonómico en gestión patrimonial.
Mesa técnica
Además de la participación del alcalde, la gerente de la Gerencia de Urbanismo de La Laguna, María Bencomo, intervino en la mesa temática sobre turismo, actividad económica y sostenibilidad en los conjuntos históricos, donde expuso una ponencia ampliamente valorada por su profundidad y claridad conceptual. Su intervención, ofreció una lectura integral del modelo lagunero, desde su trazado fundacional renacentista hasta los retos contemporáneos derivados de la movilidad, la presión metropolitana y la necesidad de actualizar los instrumentos de planificación.
Bencomo recordó que La Laguna nació como un experimento urbano adelantado a su tiempo, con un trazado en cuadrícula orientado astronómicamente y concebido como un “laboratorio vivo” que inspiró la fundación de ciudades americanas. Subrayó que el reconocimiento de la UNESCO en 1999 no se debió únicamente a su arquitectura, sino a su condición de primer modelo de ciudad-territorio no fortificada, cuyo diseño se mantiene prácticamente intacto más de cinco siglos después.
Durante su intervención, la gerente explicó cómo la ciudad ha sabido evitar el fenómeno del monocultivo turístico, manteniendo un casco histórico intensamente habitado, multifuncional y con una convivencia real entre residentes, estudiantes, visitantes, comercio y administración. Destacó que el distrito histórico concentra a una quinta parte de la población municipal y que La Laguna ha logrado consolidar un modelo propio, un espacio patrimonial que no se ha convertido en parque temático, sino en un centro urbano vivo y equilibrado.
Bencomo también analizó los retos actuales derivados del éxito del modelo peatonal y de la centralidad urbana del casco, especialmente en materia de movilidad, presión sobre los bordes del conjunto histórico y transformación del comercio tradicional. Explicó que el Plan Especial de Protección (PEP), aprobado en 2005, fue clave para rescatar el corazón de la ciudad, pero que ahora el desafío se desplaza hacia la Zona de Amortiguamiento, donde se concentran los problemas de tráfico, aparcamiento y saturación funcional. En este sentido, destacó el papel del nuevo Plan de Gestión del Sitio Patrimonio Mundial, actualmente en redacción, como herramienta estratégica para la próxima década.
La gerente defendió la necesidad de integrar movilidad sostenible, corredores verdes, regulación de usos y participación ciudadana en la planificación futura, y presentó la visión de La Laguna como un “corredor ecológico” entre Anaga y La Esperanza, recuperando la lógica territorial original de la Vega Lagunera. Su intervención concluyó con una reflexión sobre los riesgos de la sobreutilización de los centros históricos y la necesidad de generar nuevas centralidades urbanas que descongestionen el casco.
Asimismo, el encuentro permitió compartir experiencias sobre ayudas a la rehabilitación, dinamización cultural, protección del comercio tradicional, accesibilidad universal y participación ciudadana. La Laguna expuso su modelo de ciudad histórica viva, con una intensa actividad cultural, educativa y administrativa, y con un patrimonio que no se concibe como un museo, sino como una estructura urbana en funcionamiento.
La participación conjunta del alcalde y de la gerente de Urbanismo reforzó la posición de La Laguna como referente municipal en gestión patrimonial, aportando una visión equilibrada entre conservación, actividad económica y calidad de vida. El Gobierno de Canarias cerró el encuentro con la presentación de la Declaración de Betancuria, un documento que aspira a convertirse en marco común para la protección y revitalización de los conjuntos históricos del archipiélago.










