



El casco histórico de La Orotava volvió a transformarse este pasado domingo 20 de septiembre en un gran escenario al aire libre para la creación artística con la celebración conjunta de la XXVII edición de Arte Joven en la Calle y la V edición de OFF Orotava Festival de Fotografía. Dos propuestas que, una vez más, consiguieron sacar la cultura de los espacios convencionales para acercarla directamente a vecinos, visitantes y personas de todas las edades.

La jornada estuvo marcada por una elevada partici-pación tanto de artistas como de público, consolidando estas dos iniciativas como algunas de las principales citas culturales del municipio durante el mes de septiembre. El ambiente se extendió durante buena parte del día por diferentes puntos del centro histórico, donde las distintas disciplinas artísticas convivieron con el tránsito habitual de vecinos y visitantes.

Uno de los grandes protagonistas de la jornada fue Arte Joven en la Calle, una iniciativa que alcanzó su vigésimo séptima edición y que volvió a poner el foco en el talento y la creatividad de las nuevas generaciones. Más de 500 jóvenes artistas participaron en esta edición, mostrando sus capacidades en una amplia variedad de disciplinas.
Pintura, mímica, teatro, baile, música en diferentes estilos, fotografía, grafitis, monólogos, cuentacuentos, robótica, caricaturas y títeres fueron algunas de las propuestas que pudieron encontrarse durante la mañana. Una diversidad que permitió convertir las calles y plazas del centro histórico en espacios de creación, exhibición y encuentro.


La propues-ta volvió a demos-trar que el arte joven tiene múltiples formas de expresión y que, más allá de los escenarios o las salas de exposiciones, también encuentra en la calle un espacio natural para conectar con el público. La interacción directa entre artistas y espectadores fue precisamente uno de los elementos más destacados de una jornada en la que la participación tuvo un papel fundamental.
El arte sale a la calle
La filosofía de Arte Joven en la Calle volvió a quedar reflejada en una programación concebida para favorecer el contacto directo entre creadores y ciudadanía. Los asistentes pudieron contemplar cómo se desarrollaban diferentes trabajos artísticos en vivo y, al mismo tiempo, disfrutar de actuaciones y propuestas participativas.


La música y las artes escéni-cas compar-tieron espacio con disciplinas visuales y propuestas más vinculadas a las nuevas tecnologías, demostrando la amplitud de intereses y posibilidades creativas de los jóvenes participantes.

El resultado fue un gran mosaico artístico en el que convivie-ron expresiones tradicionales y contemporáneas, propuestas individuales y colectivas y diferentes formas de entender la creación.
La iniciativa también permitió que numerosos jóvenes pudieran mostrar públicamente su trabajo ante un público amplio, convirtiendo el centro histórico de La Orotava en un escaparate para el talento emergente.


La fotogra-fía toma la plaza de la Consti-tución
De forma paralela, la plaza de la Constitución y otros espacios del centro histórico acogieron durante la mañana y la tarde la quinta edición del OFF Orotava Festival de Fotografía, una propuesta dirigida tanto a profesionales y aficionados como al público general.
En esta ocasión, el festival presentó como eje la propuesta ‘MIRAR(NOS)’, un concepto que planteó una reflexión sobre las diferentes maneras de observar e interpretar aquello que nos rodea.
La propia denominación de la propuesta jugó con una doble lectura: mirar a los demás y mirarnos a nosotros mismos. Una invitación a detenerse, observar desde otras perspectivas y descubrir elementos, historias y realidades que habitualmente pueden pasar desapercibidos.

La fotografía se convirtió así no solo en una herramienta para captar imágenes, sino también en una forma de observar, interpretar y relacionarse con el entorno y con las personas.
Una veintena de stands dedicados al mundo de la imagen
El OFF Orotava Festival de Fotografía reunió alrededor de una veintena de stands relacionados con el sector de la fotografía y la imagen. Empresas y entidades especializadas, escuelas de fotografía, diseñadores y profesionales como el fotógrafo minutero formaron parte de una propuesta que permitió al público conocer de cerca diferentes ámbitos vinculados a la creación fotográfica.
La actividad del festival se completó con exposiciones, talleres, charlas, experiencias participativas y diferentes propuestas relacionadas con la creación fotográfica, generando un espacio de encuentro entre profesionales, aficionados, estudiantes y personas que simplemente sienten curiosidad por el mundo de la imagen.
De esta manera, el festival volvió a apostar por una fotografía abierta y accesible, en la que el público no se limitó a contemplar imágenes, sino que tuvo la oportunidad de participar y convertirse también en protagonista.
‘Retrátame’: la fotografía como historia personal
Entre las experiencias participativas destacó ‘Retrátame’, una propuesta que puso el foco directamente en las personas. El proyecto plantea la creación de una colección de retratos acompañados por las respuestas de sus protagonistas, incorporando a la imagen la palabra y la historia personal de quienes aparecen ante la cámara.

La iniciativa permitió explorar la relación entre fotografía e identidad y descubrir cómo detrás de cada rostro existe una historia, una experiencia y una manera particular de entender el mundo.
Otra de las propuestas fue ‘¿Cómo me ves?’, un ejercicio destinado precisamente a cuestionar la primera impresión que puede generar una persona a partir exclusivamente de su imagen.
Los participantes pudieron observar fotografías de diferentes personas sin disponer de información sobre quiénes eran ni conocer previamente sus historias. A partir de esa primera impresión, el público podía escribir aquello que percibía o imaginaba para, posteriormente, descubrir la realidad de la persona retratada.
La experiencia planteó así una reflexión sobre los prejuicios, las interpretaciones y la facilidad con la que construimos una imagen de los demás a partir de unos pocos elementos visuales.
‘Retrátate’ y el reto de mirar el entorno de otra manera
El programa del festival incluyó también ‘Retrátate’, una maratón fotográfica especialmente dirigida a aficionados y estudiantes. Bajo el reto ‘¿Dónde te ves tú?’, los participantes tuvieron que recorrer su entorno en busca de imágenes capaces de representar aquello con lo que se sentían identificados.

En esta propues-ta no se trataba única-mente de conse-guir la fotogra-fía técnicamente más perfecta. El objetivo estaba relacionado con la capacidad de encontrar una mirada propia, creativa y diferente.
La iniciativa puso de relieve precisamente una de las principales ideas de esta edición del festival: la fotografía como una herramienta para interpretar la realidad desde perspectivas personales y únicas.
Dos propuestas, una misma filosofía
La coincidencia de Arte Joven en la Calle y OFF Orotava Festival de Fotografía permitió que durante toda la jornada diferentes generaciones y perfiles de público compartieran los espacios del centro histórico de La Orotava.

La juventud y el talento emergente de Arte Joven se encontraron con la experiencia, la creatividad y la mirada fotográfica del OFF Orotava, generando una combinación que convirtió las calles en un gran espacio cultural.
La fotografía, la música, la pintura, el teatro, el baile, los grafitis, la robótica, los títeres o los cuentacuentos formaron parte de un mismo escenario en el que la cultura pudo disfrutarse de una manera cercana, participativa y abierta.
La celebración conjunta de ambas iniciativas volvió a poner de manifiesto el potencial de La Orotava como espacio para la promoción de la cultura y la creación artística, apostando por actividades que permiten la participación ciudadana y que acercan las diferentes disciplinas artísticas al conjunto de la población.
Con la XXVII edición de Arte Joven en la Calle y la V edición de OFF Orotava Festival de Fotografía, el municipio volvió a demostrar que la cultura también puede vivirse caminando por sus calles, entrando en contacto con los artistas, participando en sus propuestas y descubriendo nuevas formas de mirar y entender el mundo.
Una jornada en la que el arte salió a la calle, la fotografía invitó a mirar(nos) y La Orotava volvió a convertirse en un gran escenario cultural abierto a todos.























