

La cita, desarrollada durante la tarde y la noche de este viernes, 25 de septiembre, ha servido para poner en valor la filosofía Cittaslow, un movimiento internacional que apuesta por un modelo de desarrollo en el que la calidad de vida, la identidad de los municipios, la protección del entorno y el disfrute pausado del tiempo adquieren un papel protagonista.


En pleno corazón del casco histórico villero, la Plaza de la Constitución ha acogido una programación diseñada para acercar estos valores a la ciudadanía a través de la gastronomía, la artesanía, la música, las tradiciones y el contacto directo con los productos de la tierra.
La Feria Km0 ‘Las Ventitas’, escaparate del producto local
Uno de los principales atractivos de la jornada ha sido la Feria Km0 ‘Las Ventitas’, un espacio concebido para dar visibilidad a los productores locales y al valor de los productos de proximidad, reforzando la importancia de consumir de manera responsable y apoyar a quienes mantienen viva la actividad económica del territorio.

La feria ha permitido acercar al público una forma de entender el consumo vinculada a la sostenibilidad, el aprovechamiento de los recursos locales y el reconocimiento del trabajo de los pequeños productores.
La apuesta por el kilómetro cero constituye uno de los pilares de la filosofía Cittaslow, que promueve el desarrollo de las economías locales y la conservación de las particularidades culturales, gastronómicas y sociales de cada municipio.
Junto a la feria, los talleres, la gastronomía y la artesanía han completado una propuesta participativa en la que las tradiciones y los oficios han compartido protagonismo con la divulgación de hábitos de vida más sostenibles.
La Orotava y Bubión, unidas por los valores Cittaslow
Otro de los momentos destacados de esta segunda edición ha sido el hermanamiento entre La Orotava y Bubión, municipio de la Alpujarra granadina con el que la Villa comparte los principios de la red internacional Cittaslow.
Este encuentro representa una oportunidad para estrechar lazos entre dos localidades que reivindican la importancia de preservar su identidad, proteger su patrimonio y promover un desarrollo respetuoso con el entorno y con las personas que lo habitan.
El hermanamiento simboliza, además, la voluntad de compartir experiencias y reforzar la colaboración entre municipios que apuestan por un modelo de convivencia en el que la sostenibilidad y la calidad de vida ocupan un lugar central.
La iniciativa pone de manifiesto que la filosofía Cittaslow va más allá de una propuesta turística y se convierte en una forma de entender el desarrollo local, con especial atención a la conservación de las tradiciones y al bienestar de la ciudadanía.
La música y la cultura completan la celebración
La programación del festival ha contado también con diferentes actuaciones musicales que han contribuido a llenar de ambiente la Plaza de la Constitución durante la tarde y la noche.
La Agrupación Folclórica Oroval ha aportado el componente tradicional de una jornada en la que las raíces culturales canarias han tenido un espacio destacado.
A su vez, Nicotine Swing y Caracoles han completado la propuesta musical, ofreciendo diferentes estilos y enriqueciendo una convocatoria que ha combinado cultura, ocio y participación ciudadana.
La música se ha integrado así en una celebración que busca reivindicar el patrimonio cultural como uno de los elementos esenciales de la identidad de La Orotava y de su apuesta por un modelo de desarrollo sostenible.
Una forma diferente de entender el turismo y la vida
El II Festival Internacional La Orotava Cittaslow ha convertido la Plaza de la Constitución en un escaparate de los valores que defiende este movimiento internacional: la sostenibilidad, el respeto al territorio, la protección de las tradiciones y el impulso de las economías locales.
La iniciativa invita a reflexionar sobre la importancia de disfrutar de los municipios sin prisas, reconocer el valor de sus productos y preservar aquellos elementos que los hacen únicos.
En una época marcada por la velocidad y la transformación de los destinos turísticos, la filosofía Cittaslow propone recuperar el valor del tiempo, la convivencia y el contacto con el entorno.
La Villa de La Orotava, con su patrimonio histórico, sus tradiciones y su riqueza cultural y gastronómica, encuentra en esta filosofía una vía para reforzar su identidad y proyectar un modelo de desarrollo vinculado a la calidad de vida.
La celebración de esta segunda edición consolida el festival como un espacio de encuentro en torno a una idea compartida: poner en valor lo propio, cuidar el territorio y demostrar que otra manera de vivir, viajar y disfrutar de los municipios es posible.
NOTA: las imágenes pertenecen a CANAL 4 TENERIFE (Clemente de la Cruz).















