Tras el derrame de cloruro férrico ocurrido en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) comarcal del Valle de La Orotava, gestionada por Aqualia por encargo del Consejo Insular de Aguas de Tenerife, la empresa informa de que está analizando de manera exhaustiva todo lo sucedido para determinar con precisión las circunstancias en las que se produjeron los hechos.

En este contexto, Aqualia presentó el domingo (27 de septiembre) por la noche una denuncia ante el Juzgado de Guardia de Puerto de la Cruz al considerar que existen indicios que podrían apuntar a una posible actuación intencionada, ya que el tubo dañado no está sometido a condiciones ambientales adversas ni a situaciones de presión que justifiquen su rotura. Además, los vídeos difundidos en redes sociales apuntan a la presencia de una persona ajena a la instalación dentro del recinto. En todo caso, será la investigación correspondiente la que determine las causas y responsabilidades que pudieran existir.
El cloruro férrico es un reactivo ampliamente utilizado en el tratamiento de aguas de consumo y residuales que en esta instalación se emplea para facilitar la eliminación de partículas y mejorar los procesos de depuración con vistas a la posterior reutilización del agua depurada en riego agrícola.
Aqualia reitera su total disposición para colaborar con la Justicia, el Cabildo de Tenerife, el Consejo Insular de Aguas y el resto de los organismos implicados, aportando toda la información que sea necesaria para esclarecer lo ocurrido con la máxima transparencia.







