
Desde primeras horas del día, el entorno del santuario se convierte en punto de encuentro para vecinos y visitantes que acuden movidos por la devoción, pero también por el profundo significado que esta celebración tiene para varias generaciones de gomeros. Familias enteras mantienen así una tradición que se transmite de padres a hijos y que convierte la jornada de la Virgen de Guadalupe en una cita especialmente emotiva para la isla.


Uno de los momen-tos centrales de la festivi-dad tiene lugar a partir de las 12:00 horas, cuando el obispo preside la Eucaristía solemne en el santuario de Nuestra Señora de Guadalupe. La celebración congrega a numerosos fieles en torno a la patrona gomera, en una jornada marcada por la oración, el recogimiento y las muestras de devoción hacia la Virgen.


La misa constitu-ye también uno de los momen-tos más impor-tantes de una festividad que trasciende el ámbito estrictamente religioso. La Virgen de Guadalupe forma parte de la historia y de la identidad colectiva de La Gomera y su celebración reúne cada año a personas procedentes de distintos municipios de la isla, así como a gomeros que regresan para participar en esta jornada tan especial.


Tras la Eucaris-tía tiene lugar la tradicio-nal proce-sión de la Virgen por el recorrido de costumbre, uno de los momentos más esperados por los asistentes. La imagen sale del santuario acompañada por los fieles, en un recorrido en el que se suceden las muestras de respeto, las oraciones y los gestos de devoción hacia la patrona.

Las calles y espacios próximos al santuario vuelven así a convertirse en escenario de una manifestación de fe profundamente arraigada en la sociedad gomera. La procesión representa, además, el punto culminante de una jornada en la que tradición y sentimiento religioso se unen para mantener viva una celebración que forma parte inseparable del patrimonio cultural de La Gomera.
La festividad de Nuestra Señora de Guadalupe es también una ocasión para el reencuentro. Para muchos gomeros que viven fuera de la isla, regresar a Puntallana durante estas fechas supone recuperar vínculos familiares y personales y reencontrarse con una tradición que permanece estrechamente ligada a sus recuerdos y a su identidad.
La Morenita de Puntallana vuelve, de esta manera, a reunir a La Gomera en torno a su patrona. Una celebración que, año tras año, mantiene intacta su capacidad para congregar a miles de personas y que refleja la importancia que la Virgen de Guadalupe continúa teniendo en la vida religiosa, social y cultural de la isla.
Entre oraciones, cánticos y el acompañamiento de los fieles, La Gomera vuelve a rendir homenaje a su patrona en una jornada en la que la devoción se convierte en protagonista y en la que Puntallana vuelve a ser el corazón de una celebración profundamente vinculada a la historia y a las tradiciones de la isla.
NOTA: las imágenes pertenecen a CANAL 4-LA GOMERA (Adán Trujillo).













