


La iniciativa mantiene su principal objetivo: crear un espacio de encuentro entre generaciones en el que las personas mayores enseñan a los niños y niñas costumbres, tradiciones, conocimientos y oficios que forman parte de la memoria de San Juan de la Rambla y de la cultura canaria.
El programa arrancará con dos propuestas que permitirán recuperar conocimientos vinculados a la artesanía y a las tradiciones de estas fechas. El primero de los talleres estará dedicado a la elaboración de pulseras artesanales de hilo, recuperando técnicas sencillas y tradicionales que han acompañado a diferentes generaciones.
La segunda actividad estará relacionada con la celebración de Todos los Santos y permitirá a los menores conocer cómo se elaboraban antiguamente las velas de finados, utilizando los materiales y métodos tradicionales, a partir de tapas, mechas y aceite. Una actividad que busca no solo enseñar cómo se realizaban estas velas, sino también explicar el contexto y las costumbres asociadas a esta tradición.

‘Semillas de Futuro’ se plantea como una expe-riencia eminen-temente práctica. Los menores aprenden directamente de las personas mayores, que se convierten por unas horas en auténticos maestros y transmisores de conocimientos que, en muchos casos, no aparecen en los libros y que han llegado hasta nuestros días gracias a la transmisión oral y familiar.
El pasado curso, esta fórmula permitió abordar diferentes saberes y actividades, como la siembra de papas y hortalizas, el cuidado tradicional de animales de corral, como gallinas y gallos, o la elaboración artesanal de pelotas de badanas, además de otras propuestas relacionadas con los conocimientos tradicionales.
La concejala de Ludotecas, María García, destaca que “después de la magnífica experiencia del pasado año teníamos claro que ‘Semillas de Futuro’ debía continuar. Lo más bonito de este proyecto es que los menores no solo aprenden una técnica o una actividad, sino que conocen la historia que hay detrás de ella y, sobre todo, comparten tiempo con personas mayores que tienen mucho que enseñar”.
Desde la Asociación de Mujeres “Casilda” también se valora la continuidad de una iniciativa que permite poner en valor conocimientos que forman parte de la vida cotidiana de generaciones anteriores y que corren el riesgo de perderse si no encuentran nuevos espacios para su transmisión.
El proyecto continuará desarrollándose durante el curso con nuevos talleres y actividades vinculados a las costumbres, oficios y saberes tradicionales, manteniendo una fórmula que combina aprendizaje, convivencia y recuperación del patrimonio cultural inmaterial.









