
El complejo hotelero se construyó en 1964 sobre una parcela de 8.359 m² en el litoral de Candelaria. En total suma 4.816 m² construidos, que llevan años en desuso. El derribo busca eliminar el riesgo que supone para la seguridad de las personas y dejar el solar en su estado anterior a la construcción.
Según el proyecto, los trabajos tienen un plazo de ejecución de tres meses. La demolición se hará por fases, de las plantas superiores a las inferiores, con separación de los materiales reciclables y gestión de los residuos generados. Durante la obra, la parcela estará vallada con un cerramiento, se ruega a los vecinos y vecinas que respeten la señalización.







