A grandes males, grandesSánchez, tanto en un foro sobre hidrógeno verde organizado con motivo de la visita como en la declaración conjunta con Von der Leyen y Ghazouani tras una reunión en el Palacio Presidencial, avanzó que en los próximos cinco años España pondrá 200 millones de euros a disposición de proyectos de viabilidad, financiación de proyectos específicos y seguros de crédito.
Además, en la declaración final anunció un aumento de los instrumentos de cooperación al desarrollo y explicó que se ha firmado el nuevo Acuerdo Marco País que prevé 60 millones de euros para proyectos en los cuatro próximos años. Adicionalmente, destinará 50 millones de euros más en los próximos cinco años a nuevos proyectos de cooperación financiera. Sumó a ello que España va a doblar su ayuda humanitaria al país, incrementando del millón de euros dedicado en 2023 a dos millones este año. Por tanto, 312 millones de euros que, de una u otra forma, van a beneficiar a Mauritania. remedios. El desmesurado e insoportable crecimiento en la ruta canaria, que pulverizó todas sus plusmarcas anteriores durante el año pasado con la llegada de 39.910 supervivientes a las Islas por los 31.678 registrados en 2006 (el peor dato de la llamada crisis de los cayucos), continúa en un arranque de 2024 donde ocho de cada diez cayucos llegan desde Mauritania, uno de los países más pobres de todo el planeta, que, además, sufre las oleadas migratorias desde zonas tan convulsas como el Sahel, especialmente desde estados como Malí.
Para frenar semejante hemorragia humanitaria, hay que actuar en el origen y allí acudieron ayer tanto el presidente del jefe del Gobierno España, Pedro Sánchez, como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, para actuar en consecuencia. El resultado pasa por un plan de inversiones conjunto que en total suma más de 500 millones de euros que se pretenden destinar a fomentar el progreso del país y la lucha contra la migración ilegal.
Sánchez y Von der Leyen se volcaron ayer en transmitir al presidente mauritano, Mohamed Ould Ghazouani, un mensaje de colaboración con el desarrollo económico de Mauritania, que está ligado también con la perspectiva migratoria, y su compromiso se plasmó en una serie de cifras en ayudas que fueron desgranando tanto el jefe del Gobierno como la presidenta de la Comisión.







