
Los trabajos, que cuentan con la ejecución del personal de Obras y Servicios que dirige el segundo teniente de alcalde Jonay Méndez, se centran en una limpieza exhaustiva del lugar, quitando de la zona escombros de obra, hormigón, baldosas, basuras, maderas, muebles inservibles, hierros y otros materiales que se han ido depositando de manera incívica a lo largo de los últimos años. Todo esto se está trasladando a un gestor autorizado.

Jonay Méndez, por su parte, añade que “Tenerife tiene a disposición de los interesados vertederos legales que facilitan al ciudadano el desecho de los escombros, de manera gratuita y con un amplio horario de atención. La mayoría de las veces es más fácil llevar los escombros al punto acondicionado que hacer uso de las escombreras ilegales, con el riesgo de sanción que esto supone y con el daño directo al medioambiente. Apelamos a la buena voluntad vecinal, característica del pueblo ramblero, para que esta situación no vuelva a repetirse y quede en anecdótica”.
La intención de la Administración Local una vez recuperada la zona en condiciones, es dar un nuevo uso a todo el terreno, con objeto de crear una nueva zona verde.








