
Rodríguez destacó el respaldo a las líneas generales del documento “más allá de las mejoras y las aportaciones que se puedan incorporar”.

Los cabildos, que quedaron emplazados para la presentación de sugerencias y aportaciones adicionales, coincidieron en que esta ley debe convertirse en una norma fundamental para ordenar el uso turístico de viviendas a través de la planificación urbanística y territorial, pero también consideraron oportuno la necesidad de regular y “abrir el debate sobre una cuestión que Canarias no puede aplazar más”.
Además, destacaron que es un documento de utilidad para, a partir del texto, plantear alternativas, diferentes modelos y construir una ley que ponga orden al fenómeno del alquiler de viviendas con fines vacacionales.
El director general agradeció la participación y animó a los miembros de los cabildos a seguir trabajando desde el consenso y la colaboración para “sacar adelante una ley con enormes transversalidades y repercusiones en el conjunto de la sociedad y del territorio”, concluyó Miguel Ángel Rodríguez.








