
El búnker sobre el que se ha actuado “dentro de las competencias municipales”, ha apuntado el concejal, es un conjunto formado por dos espacios interconectados entre sí por un pasillo, que también está fortificado, y en su exterior, unido por una rampa. Este búnker, junto con el resto de estructuras que se localizan en el espacio protegido de El Confital, pertenece a la Segunda Guerra Mundial, 1941-42, y son parte del sistema de defensa antiaéreo de la isla.
El Ayuntamiento ha impulsado junto a la Demarcación de Costas de Canarias del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico el desalojo y la conservación de los otros dos búnkeres, en la Punta de El Confital y en El Caletón, junto al Bufadero, y que actualmente se encuentran ocupados. El concejal apuntó que “ya hemos mantenido reuniones de trabajo y se han iniciado los trámites administrativos para recuperar estos equipamientos cuyo valor histórico tenemos el deber de conservar y difundir”.








