Candelaria comenzó en la noche del pasado jueves (8 de agosto) las fiestas en honor a la Patrona de Canarias con la lectura del pregón a cargo de Casimiro Curbelo, presidente del Cabildo de La Gomera, que hizo un llamamiento a “reforzar lo común desde la solidaridad y la tolerancia”.

El primero en tomar la palabra, fue el rector de la Basílica y prior de los padres dominicos, Juan Manuel Martínez, quien dio la bienvenida a los presentes a “la casa de todos los canarios”, animando a los fieles a encontrarse con fe y devoción con su patrona.
Por su parte, la alcaldesa de Candelaria, Mari Brito, comenzó su intervención resaltando la importancia de la figura de la Virgen de Candelaria en la construcción de la Villa Mariana desde sus inicios, con la aparición a los guanches, hasta ahora. “Su imagen quedó aquí para siempre, pero su culto y veneración han trascendido por los océanos hasta asentarse en infinidad de territorios, imposibles de enumerar, donde la Señora de la Candela goza de una devoción perpetua”.
En relación a La Gomera, la alcaldesa agradeció el “cariño y mimo” que se ha puesto desde el Cabildo en el acto de presentación, en la velada de anoche y en estas fiestas de agosto en general. “Hacía mucho tiempo que una institución externa no se volcaba de esta manera con nuestra virgen y eso es un regalo que nunca vamos a olvidar y que nos emociona. Esa misma implicación es, precisamente, la que demandamos de otras entidades para una festividad que abarca a todas las Islas pero que asume de manera solitaria nuestro municipio”.

Durante su intervención, Curbelo hizo un llamamiento a “reforzar lo común desde la solidaridad y la tolerancia” porque, según dijo, “la sociedad, en demasiadas ocasiones, camina hacia metas alejadas de los valores humanos y el respeto mutuo”, en referencia a la situación internacional y la crisis humanitaria de la migración que vive Canarias. En este sentido, reiteró que la sociedad de las islas no puede olvidar que “también fuimos tierra de emigrantes”, por lo que apeló a no perder el rumbo del “necesario equilibrio entre equidad social y solidaridad entre iguales”.
Aludió, asimismo, al fervor que se genera en torno a la Virgen de Candelaria y dedicó unas palabras de reconocimiento hacia los miles de peregrinos que parten desde diferentes puntos de la Isla para acercarse hasta la basílica durante estas fechas “en busca de refugio, apoyo y aliento, especialmente, cuando se encuentran un obstáculo en su camino”.











