Adeje, en el año 1968, era un pequeño municipio que apenas contaba con 6.500 habitantes y donde la emigración, la agricultura y los inicios de una tímida actividad turística y de servicios marcaban el ritmo de su sociedad. En ese entorno, un joven de apenas 13 años, de familia humilde y trabajadora, alternaba, con enorme tesón y empeño, los estudios de la época con el trabajo en la herrería de su padre, las labores en las huertas y fincas familiares y sus inicios de camarero en una sala de fiestas. Solo 4 años después, con 17, ese joven adejero fundaba, con el nombre principal de su progenitor, la empresa matriz que vio nacer uno de los proyectos empresariales más fructíferos de la sociedad adejera contemporánea.

Según el acuerdo plenario ha quedado acreditado “que el propuesto ha colaborado de manera indiscutible y destacada en el desarrollo y progreso de la Histórica Villa de Adeje, cuyo nombre ha llevado a diferentes lugares del mundo, y hecho identificar como una sociedad comprometida y próspera”, indicó el funcionario en el inicio del acto institucional.
Es el reconocimiento de Adeje al hijo del herrero, Miguel. Un Adeje que, en solo cinco décadas, ha crecido a pasos agigantados y que, no por casualidad, ha visto como algunos de sus vecinos han sido protagonistas esenciales y responsables directos de ese desarrollo económico y social del municipio, que lo ha colocado entre los más prósperos de Canarias. Pero, aunque pueda parecer extraño, Galindo, no inició su exitosa carrera en negocios relacionados con el turismo. Fue en la herrería de su padre y a través de la agricultura donde fraguó sus dotes y su enorme visión emprendedora. Zacarías Miguel ha sido uno de esos hombres que, con sus manos, y con el apoyo indispensable de su familia, ha contribuido a construir el Adeje actual, reconocido y reconocible. De ahí el reconocimiento indiscutido a esa trayectoria.

Para el alcalde este es un reconocimiento justo, “un homenaje a una persona de la que todos nos sentimos orgullosos, que nació y que prosperó en su pueblo, junto a su gente de toda la vida, sin renunciar a sus raíces y al amor por su tierra. Por eso, en nombre de todos los adejeros y adejeras hoy, con este homenaje, le damos las gracias a Miguel Galindo por todo ese trabajo y por su trayectoria, en la que siempre ha incluido a Adeje, ayudando a generar empleo y oportunidades para sus vecinos y vecinas. Por su entrega por la educación, por la cultura o por las tradiciones”.
A continuación, visiblemente emocionado, tomó la palabra el homenajeado. Lo primero que quiso hacer Galindo González fue agradecer al alcalde y a la corporación municipal por este reconocimiento que llega respaldado por todos los grupos municipales, “algo que agradezco especialmente y que supone un gran honor y me hace sentir muy emocionado”, afirmó.

“Tuve que renunciar a estudiar Bellas Artes porque me dolía ver el esfuerzo que debía hacer mi familia para pagarme los estudios, volví a casa y me puse a trabajar con mi padre y con mi abuelo y eso me sirvió para poder ser testigo de como mi pueblo avanzaba y crecía, de como su gente prosperaba”, decía con emoción.
Pocos años después nacía su primera empresa, ‘Manuel Galindo e hijos’. Se dedicaba a la instalación de tuberías para el riego de las fincas de plátanos a través del agua que extraían de las galerías y pozos de las zonas altas del municipio. Era un trabajo muy duro del que también obtenían agua potable a grandes profundidades. Cinco años después, en el pequeño taller de su padre, empezaron a fabricar maquinaria agrícola hasta el punto de que patentaron un ingenio mecánico que simplificaba el arduo trabajo que suponía, en aquellos años, lavar y secar piñas de plátanos. Fue todo un éxito que muy pronto se extendió por todas las fincas y las cooperativas de la comarca y la isla.
El acto
El pasado viernes, en el homenaje recibido en el antiguo Convento Franciscano dedicado a Nuestra Señora de Guadalupe, se recordaron con emoción esos inicios. Más de 200 personas agasajaron y celebraron, junto a la familia Galindo, un reconocimiento que, como el propio homenajeado advirtió, “no solo lleva mi nombre, también el de mi padre, mi madre o mis hermanos, porque todos dedicamos nuestra vida a trabajar y a aportar la parte que nos tocaba para el crecimiento y progreso de Adeje, del que siempre hemos sido unos enamorados”.
Entre las personalidades asistentes, además del alcalde de Adeje al frente de la corporación local, el vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel Domínguez; los senadores Pedro Martín y Emilio Navarro; alcaldes de la comarca, representantes militares y policiales y una amplia representación del cuerpo consular, entre otros. Además, las personas y empresas que han avalado e iniciado el proceso de entrega de esta distinción como los representantes del Círculo de Empresarios del Sur de Tenerife (CEST), Hospitales Quirón, la Asociación Empresa Familiar de Canarias, la Cámara de Comercio, la CEOE, los Bomberos Voluntarios de Adeje o el Colegio Costa Adeje, entre muchos otros.

A partir de ahí la trayectoria de Miguel Galindo y su familia no dejó de cosechar éxitos que han ido desde el Colegio Internacional Costa Adeje, una institución de educación privada que cuenta con más de mil estudiantes y 140 profesionales a su servicio, o la explotación de contratos de servicios o construcción en República Dominicana, Panamá y Estados Unidos, pasando por el sector servicios, la construcción o el deporte, a través del golf.
“Quiero agradecer a todas las personas que me han ayudado para llegar hasta aquí, a quienes me acompañaron en los primeros años, mi padre y mi hermano Paco”, dijo, “ahora miro con orgullo como mis hijos Aaron y Azael o mi esposa, Amaya, también forman parte de las empresas. Y tantas personas que nos ayudan en nuestras tareas. Espero y confío que, a través de los años, se puedan mantener los empleos y los puestos de trabajo que hemos creado en todas ellas”.
La trayectoria internacional no ha impedido que Galindo González haya mirado, siempre, a Adeje, con una aportación decidida al desarrollo de todo tipo de actividades culturales y sociales que han definido al municipio. Sin duda, esta aportación, ha sido importante para que Adeje se haya situado como referencia local, regional y nacional en actividades de la trascendencia de la Universidad de Verano de Adeje (UVA), donde se han formado miles de estudiantes de todo el sur, o la Semana Santa. Su labor altruista no ha quedado ahí ya que ha colaborado en la mejora de centros religiosos, en donaciones de enorme valor, en acciones solidarias como la lucha contra el hambre, la sensibilización con los enfermos de cáncer y sus familiares o a través de toda la actividad altruista del Rotary Club Tenerife Sur, del que forma parte, con los Bomberos Voluntarios de Adeje o el CIT Sur.
Posteriormente al acto institucional se celebró un cocktail y una recepción por parte de Galindo González, a la que asistieron todas las personas invitadas y que contó con la actuación de Los Sabandeños.







