
Desde 1625 se venera la figura de San Antonio Abad en el núcleo de los que hoy se conoce como Arona Casco.
Por esa razón, estas festividades son tan importantes y queridas por el pueblo, por honrar las tradiciones, poner en valor el pasado y la historia que ha dado forma al municipio de hoy en día.
Tras la salida del templo de la imagen de San Antonio Abad se inició una Romería en la que la música, la gastronomía, la familiaridad y la amistad fueron los protagonistas. Pero no fueron los únicos. Una de las características de mayor arraigo que se da en una jornada como la de hoy en la bendición de los animales, una tradición longeva abierta tanto a animales grandes como a pequeñas mascotas.












