La Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, Ashotel, considera positivo el enfoque dado por el Gobierno de Canarias al borrador del texto de la ley que se presentó en la mañana de ayer a las diferentes asociaciones empresariales y sindicales de Canarias en una reunión presencial y online con el viceconsejero de Turismo, José Sanabria, y el director general de Ordenación, Miguel Ángel Rodríguez.
La norma, que cuenta con una extensa exposición de motivos, establece unos límites e instrumentos regulatorios que pone en manos de los ayuntamientos para que actúen. Mientras no cuenten con los correspondientes instrumentos de ordenación, no se podrán autorizar nuevas viviendas vacacionales en el ámbito municipal.
La cifra actual de plazas en viviendas vacacionales, según fuentes del propio Gobierno, se sitúa a 30 de marzo de 2024 en 220.000 en Canarias, frente a las 372.000 de hoteles y apartamentos (febrero 2024, datos Istac). Además, estas plazas se han reducido en 56.700 en la última década, al pasar de las 428.626 de febrero 2014 a las 371.915 de febrero 2024 (-13,23%), debido a procesos de reconversión de planta obsoleta en renovada o a la transformación de complejos extrahoteleros en residenciales, con lo que han salido del mercado turístico tradicional. Ese incremento exponencial de plazas en viviendas vacacionales pone de manifiesto que se ha producido un “efecto llamada” en los últimos meses, desde que se anunció la futura regulación de esta actividad, que ha llevado a muchos propietarios a presentar la declaración responsable para obtener la correspondiente signatura.
Otro de los aspectos clave en la regulación de las viviendas vacacionales y que ya veníamos advirtiendo en Ashotel desde hace tiempo es su consideración, sin lugar a dudas, de que se trata de una actividad clasificada y, por consiguiente, sujeta a un régimen de autorización mediante licencia municipal, circunstancia que muchos propietarios incumplen en la actualidad. El proceso de audiencia pública otorga ahora un plazo de presentación de alegaciones hasta el 2 de mayo que será utilizado por los diferentes colectivos para aportar mejoras y sugerencias al texto normativo.
Ashotel insiste en que no está en contra de esta modalidad alojativa extrahotelera, que tiene un lugar en el mercado turístico canario, pero, al igual que ocurre con el resto de las modalidades, debe estar sujeta a un límite de crecimiento territorial. Y esta regulación no está contemplada en su correspondiente normativa sectorial actual, el decreto 113/2015.
Asimismo, aunque no se puede decir que el alquiler vacacional sea el único responsable del problema de la escasez de vivienda en Canarias, tampoco se puede obviar que tiene relación con dicho problema, pues se trata de un uso secundario de una vivienda residencial y que, hasta ahora, no ha tenido ningún límite cuantitativo ni urbanístico a su crecimiento.
La patronal hotelera se ha puesto ya a trabajar en el documento de alegaciones que presentará dentro del plazo otorgado.







