
El aviso inicial y la localización del cayuco se produjeron gracias a la colaboración del buque SARAH M, mientras que el bulkcarrier EUROSTAR permaneció en la zona prestando apoyo y seguridad hasta la llegada del Guardamar Urania. La coordinación entre los medios marítimos fue clave para mantener el contacto visual y facilitar un rescate que se prolongó durante la madrugada, con el mar en contra y la tripulación priorizando la atención a las personas más vulnerables.
Tras el rescate, los supervivientes fueron trasladados al puerto de Arguineguín, con desembarco previsto alrededor de la medianoche. Salvamento Marítimo expresó su agradecimiento a los buques colaboradores por su apoyo decisivo, en una nueva intervención que vuelve a reflejar la dureza de la travesía migratoria y la importancia de la cooperación en alta mar para salvar vidas.








