El Archivo Municipal de La Orotava es un claro ejemplo de cómo la convivencia de la historia y las nuevas tecnologías es imprescindible para la correcta transmisión del conocimiento. El servicio presentó su memoria del año 2023 en la que, entre otras conclusiones, destacan el aumento de la digitalización de sus fondos documentales hasta llegar en estos momentos a un total de 11.973 registros informatizados.

Entre los documentos que han pasado al formato digital se encuentran la totalidad de las actas de las sesiones plenarias hasta 1899, el fondo fotográfico, además de múltiples documentos del siglo XIX como expedientes y el padrón de habitantes de los años 1869 y 1871. Tal y como subraya el concejal de Nuevas Tecnologías, Biblioteca, Museos y Archivo, Sergio Martín Díaz, estos procedimientos “facilitan la consulta así como la conservación de nuestro patrimonio documental, ya que protege a los originales del deterioro”.

Para proceder a esta tarea, se adquirió en 2023 un escáner cenital especialmente diseñado para la digitalización de documentación antigua y otro específico para los negativos de gran formato.
Más de dos kilómetros de fondo documental
En cuanto al total de fondos que guarda el Archivo Municipal de La Orotava, si se miden de forma lineal ocupan una superficie total de 2.638 metros y asciende a 107.886 documentos, de los que 19.361 son cajas de documentación, 4.713 son libros administrativos, 1.021 se corresponde con libros y revistas de la biblioteca auxiliar, 82.791 es el fondo audiovisual (con cds, diapositivas, dvd, cintas de casetes y VHS) 80.551 son fotografías, 7.090 carteles y 2.750 programas y folletos.
Todo este fondo se ha visto incrementado durante el pasado año, con las donaciones realizadas por familias y cuya documentación más antigua es del año 1472. Así, en 2023 se recibieron 22 de estas donaciones, entre las que se encuentra un interesante conjunto de libros contables y actas del Casino Orotava.

Uno de los servicios con más actividad de los que presta el Archivo Municipal villero es la transferencia, o sea, el traslado de documentación administrativa procedente del propio Ayuntamiento. En 2023 recibió 15.085 nuevos documentos, en 32 transferencias que suponen 765 cajas documentales. En este aspecto la digitalización también ha tenido un papel fundamental, habida cuenta que durante el año pasado se cerraron 5.792 expedientes electrónicos, o lo que es lo mismo, una vez archivados la oficina municipal que los tramitó puede acceder a ellos sin necesidad de mediar el archivo y en cualquier momento. En la actualidad existen casi 18.000 expedientes cerrados.
Junto a los servicios internos que presta al Ayuntamiento, el archivo posee otra función trascendental al ser herramienta de difusión de la documentación pública, tanto administrativa como histórica, que genera el consistorio, por lo que contribuye a la transparencia de la administración local. En este sentido, en 2023 tramitó 741 peticiones de información, de las que el 66% tenían una finalidad administrativa y el 34% histórica. Estas solicitudes se realizaron en su mayoría por medios telemáticos (63%) seguida de la telefónica (18%).
El año pasado se realizó una importante labor del tratamiento de archivos, como el inicio del proceso de catalogación del Fondo Familiar Nepomuceno, que comprende una interesante documentación datada entre finales del siglo XVIII y el S.XX.
Por último, en 2023 el Archivo Municipal villero organizó tres exposiciones de sus fondos: ‘Instantes Históricos 1892-1960’ que tuvo como sedes el Centro Municipal de Mayores y las propias casas consistoriales y “Alfombras en la memoria” en la sede principal de este servicio.











