
El alcalde, Arturo González, destaca la relevancia de la operación al señalar que “esta compra representa un paso decisivo en nuestro compromiso con la conservación de la memoria colectiva del municipio”. Asimismo, el primer edil indica que con esta iniciativa no solo se protege un edificio emblemático, sino que se asegura que “las futuras generaciones puedan conocer y disfrutar una parte esencial de nuestra historia”.
Por su parte, la concejala de Cultura, Pilar Méndez, subraya que el proyecto permitirá convertir este espacio en un “referente cultural y expositivo, abierto a la ciudadanía y capaz de dinamizar la vida educativa del municipio, integrando tradiciones y nuevos usos”.
El edificio se encuentra ubicado dentro del conjunto histórico declarado Bien de Interés Cultural (BIC), lo que refuerza su valor arquitectónico y simbólico. La propiedad será acondicionada para albergar un espacio museístico y salas de exposiciones, además de integrar dependencias municipales, con el objetivo de dotarlo de un uso público y dinamizador.
Con esta actuación, el Ayuntamiento de San Miguel de Abona consolida su estrategia de puesta en valor del patrimonio histórico, incorporando a la red municipal un inmueble vinculado a una de las figuras más relevantes de la trayectoria institucional del municipio y garantizando su conservación para el futuro.







