
La consejera de Deportes, Yolanda Moliné, visitó este pasado viernes (13 de febrero) uno de los centros en los que se está interviniendo durante este trimestre, el CEIP María Rosa Alonso de Tacoronte, para conocer de primera mano la evolución del proceso de implantación. Moliné asistió al centro educativo en compañía de la alcaldesa de Tacoronte, Sandra Izquierdo; y de la concejal de Deportes del citado municipio norteño, Yaiza Díaz.
Moliné destaca que “se trata de aprovechar los tiempos de recreo en los centros escolares para promover hábitos de vida activa y saludable entre el alumnado, porque los recreos son el momento y lugar adecuados para intervenir, como complemento a las sesiones semanales de Educación Física”.
Y es que Canarias presenta una de las tasas de sobrepeso y obesidad más altas del Estado, con un 45,8 % – casi 1 de cada 2 niños tiene exceso de peso -, dato que se ha agravado tras la pandemia y que se suma a unos niveles de sedentarismo superiores a la media nacional.
Yolanda Moliné ha explicado que “el compromiso del Cabildo para contrarrestar esta alarmante situación a través de la actividad físico-deportiva, como factor de prevención más importante para la salud física, mental y social, se materializa en nuestra apuesta por intensificar programas como Recreos Activos. Intervenir en los colegios es la única manera de garantizar la equidad y la justicia social, ya que existe una correlación directa entre las familias con menores rentas y unas elevadas tasas de obesidad, casi el doble que en familias de rentas altas, lo que convierte al colegio en el único espacio garantizado para el ejercicio físico igualitario”.

Los recreos, que son por definición una forma natural y espontánea de práctica de actividad física, en muchas ocasiones ven limitada esta práctica a los deportes más convencionales y registrándose de manera improvisada una ocupación mayoritaria del espacio de recreo por parte de los chicos. Esta situación genera un uso desigual de los espacios y del material disponible, que es preciso corregir con medidas adecuadas planificadas conscientemente para conseguir un resultado óptimo y adecuado tanto para los alumnos como para las alumnas, con actividades, materiales y dinámicas que atiendan específicamente todos los intereses y necesidades, garantizando, en todo momento, el componente lúdico, inclusivo, igualitario y participativo.








