El Cabildo de Tenerife ha formado a un centenar de personas en Anaga a través del proyecto para la Conservación y Recuperación del Bosque Termófilo en la Reserva de la Biosfera del Macizo de Anaga (RBMA), una iniciativa financiada por los Fondos Europeos – Next Generation EU que es ejecutada a través de la empresa pública Gesplan. En total, se han impartido 205 horas de formación a lo largo de los últimos meses en las que han tomado parte 105 personas. El presupuesto total del proyecto es de 1.776.040,28 euros, de los cuales 1.644.481,74 euros proceden de Fondos Next Generation y 131.558,54 euros del Cabildo de Tenerife.
La consejera de Medio Natural, Blanca Pérez, señala que el objetivo de esta iniciativa “es preservar uno de los ecosistemas más valiosos de Tenerife y generar oportunidades de empleo verde para la población local. Se ha impulsado una línea formativa especializada en trabajos vinculados al medio natural, con el objetivo de favorecer la inserción laboral y dinamizar el empleo verde. La fase formativa, ya culminada, ha incluido los cursos sobre Técnicas de acceso y posicionamiento mediante cuerdas (trabajos verticales), Seguridad y manejo de motosierra y desbrozadora, Primeros auxilios, Prevención de riesgos laborales, Manipulador de productos fitosanitarios (nivel básico), Especialización en trabajos con palmeras y Técnicas básicas de escalada aplicadas a la conservación del medio natural.

Entre las principales acciones del proyecto para la Conservación y Recuperación del Bosque Termófilo en la Reserva de la Biosfera del Macizo de Anaga (RBMA) destacan la realización de un diagnóstico exhaustivo del estado actual del bosque termófilo en la RBMA y el control y erradicación de especies exóticas invasoras, como el rabo de gato y caña que amenazan el equilibrio del ecosistema. Asimismo, contempla la ejecución de acciones de restauración ecológica en zonas con alto valor vegetal y potencial de expansión del bosque termófilo, tanto en terrenos públicos como privados, mediante acuerdos con propietarios y el refuerzo de poblaciones naturales de especies autóctonas vinculadas a este hábitat. El proyecto también promueve la participación activa de la ciudadanía, a través de programas de voluntariado ambiental dirigidos a colectivos sociales, centros educativos y vecinos de la zona.







