El Cabildo de Tenerife, a través del área de Patrimonio, ha iniciado el expediente de Bien de Interés Cultural (BIC) a favor de la técnica de conducción del cultivo de la viña en Cordón Trenzado del Valle de La Orotava.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, ha resaltado la importancia de esta costumbre de cultivar la vid que ha sido protegida, custodiada, reproducida y transmitida durante generaciones por las personas que cultivan la vid en el Valle, constituyendo un elemento fundamental del paisaje agrario y rural de sus zonas de medianías y un elemento clave de la identidad cultural de los municipios de La Orotava, Los Realejos y Puerto de la Cruz. De hecho, la propia imagen del cordón y de su singular paisaje cultural se ha conformado como un elemento simbólico de gran valor para el conjunto del Valle de La Orotava”.
El alcalde de La Orotava, Francisco Linares, valora esta importante iniciativa que nació hace unos cinco años, y por la que se han unido los tres municipios del Valle de La Orotava y el Consejo Regulador, como no puede ser de otra manera, para elevarla a las administraciones competentes.Ya se cuenta con un trabajo de investigación que justifica la solicitud de la declaración del sistema del cordón trenzado, único en el mundo, como bien de interés cultural, y con el que también se logra proteger el sector primario y, en concreto, el vitivinícola. Estamos ante una oportunidad cultural, económica, turística”.
En la misma línea, el alcalde de Los Realejos, Adolfo González, indicó que “es de justicia que se reconozca el cordón trenzado como Bien de Interés Cultural por lo que representa.
Ya el ilustre realejero José de Viera y Clavijo citaba en el siglo XVIII lo particular de este sistema de viña, una técnica de cultivo que con el paso de las generaciones se ha sabido conservar y que es, sin duda, seña de identidad en el paisaje del Valle de La Orotava y lo es en nuestro municipio, donde la vid abarca más de 90 hectáreas de superficie agrícola”.






