El Cabildo de Tenerife, a través del área de Planificación Territorial, Paisaje y Patrimonio Histórico, y el Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro han celebrado este miércoles las IV Jornadas de Patrimonio Cultural Edificado, un encuentro centrado en el análisis de criterios de intervención en edificios con valor patrimonial.
En esta ocasión las jornadas se han centrado en uno de los ámbitos que plantea mayores retos para la conservación del patrimonio, como es el caso de la arquitectura moderna. Bajo el título ‘Fundamentos y criterio en la protección e intervención en la arquitectura moderna’ se analizan las singularidades de un patrimonio construido fundamentalmente durante el siglo XX y que, por las peculiaridades de sus materiales, sistemas constructivos, soluciones técnicas y valores arquitectónicos, requiere de criterios específicos a la hora de abordar su conservación, restauración, rehabilitación o adaptación a nuevos usos.
Durante la inauguración, la directora insular de Planificación Territorial, Paisaje y Patrimonio Histórico, Isabel de Esteban, destacó la importancia de este tipo de encuentros para avanzar en la protección del legado arquitectónico. “Llegar a esta sexta edición demuestra que el camino iniciado conjuntamente por el Cabildo y el Colegio de Arquitectos se ha consolidado como un espacio estable de formación y reflexión”, señaló Esteban.
“Tenerife ha seguido incorporando arquitecturas que han transformado nuestra imagen y nuestra forma de relacionarnos con la ciudad: el Auditorio de Tenerife, TEA o Magma son ejemplos de una arquitectura contemporánea que ya forma parte de nuestro paisaje colectivo. Y esto nos plantea una pregunta muy interesante: ¿qué edificios que hoy consideramos contemporáneos serán el patrimonio que las próximas generaciones querrán conservar? El patrimonio no comienza cuando un edificio cumple cien años. Comienza cuando una sociedad es capaz de reconocer que una arquitectura contiene valores que merece la pena transmitir. Desde el Cabildo queremos avanzar precisamente hacia esa cultura de la conservación: más preventiva, más basada en el conocimiento y capaz de anticiparse”, apuntó la directora insular.
Para la decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro, María Nieves Febles, se trata de una jornada «indispensable para avanzar en la protección de nuestra arquitectura moderna, porque no se trata solo de conservar edificios, sino de garantizar que sigan formando parte de nuestras ciudades, sin poner en riesgos los valores arquitectónicos que justifican su protección. Por esto esta sexta jornada pone el foco en cómo intervenir sobre este patrimonio desde el conocimiento, el rigor técnico y el respeto a su identidad».
La primera intervención corrió a cargo de Cristóbal Vallhonrat Anduiza, arquitecto y presidente del Subcomité Iberoamericano de Ciudades Históricas de ICOMOS, organización internacional especializada en la conservación y protección del patrimonio cultural y uno de los principales organismos asesores de la UNESCO en cuestiones relacionadas con el Patrimonio Mundial. Con la ponencia ‘Arquitectura moderna y patrimonio histórico’, Vallhonrat realizó un recorrido cronológico por reconocidas obras de Europa para analizar cómo la arquitectura moderna se ha contrapuesto, ha encajado o ha dialogado con el concepto de ciudad histórica.
A continuación, Celestino García Braña abordó la evolución del reconocimiento de esta arquitectura en España con ‘El patrimonio de la arquitectura moderna en España: tiempos de concreción’, un análisis integral de la arquitectura contemporánea entendida desde el diálogo continuo entre historia, cultura y territorio.
Por su parte, Daniel Villalobos Alonso, doctor arquitecto por la Universidad de Valladolid y representante de la Fundación DOCOMOMO Ibérico, organismo internacional dedicado a la documentación y conservación de los edificios, conjuntos y espacios urbanos del siglo XX, impartió la ponencia ‘Arquitecturas DOCOMOMO, un nuevo patrimonio a proteger’. Su intervención permitió analizar aquellas propuestas arquitectónicas que, a pesar de su relativa reciente construcción, justifican su conservación por su valor cultural, histórico y patrimonial.
Canarias, ante el desafío de conservar sus referencias arquitectónicas del siglo XX
La segunda parte de la sesión centró su atención en Canarias y en los retos técnicos que afronta el Archipiélago para garantizar una conservación real y eficiente de su arquitectura moderna.
Hugo Ventura Moderna, doctor arquitecto y subdirector de Ordenación de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, analizó ‘La segunda modernidad en Gran Canaria: conocimiento del hormigón armado, durabilidad y conservación arquitectónica’. La ponencia abordó la importancia de la incorporación del hormigón armado y lo que supuso su utilización en la planificación y ejecución de las obras a partir del siglo XX, así como las dificultades que plantea actualmente su conservación y protección.
Asimismo, Benjamín Cova Alonso y Joaquín Mañoso Valderrama profundizaron en esta cuestión con ‘Arquitectura patrimonial en Canarias (1930-1975): retos técnicos para la evaluación y durabilidad de sus estructuras’, trasladando el debate al caso concreto del Archipiélago y a las particularidades que presenta la conservación de este patrimonio.
El programa se completó con la intervención de Pedro Romera García, doctor arquitecto y profesor de Proyectos Arquitectónicos de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Bajo el título ‘Apuntes para interpretar la arquitectura moderna: entre permanencia y transformación’, ofreció distintas claves para afrontar uno de los principales desafíos de este patrimonio: encontrar el equilibrio entre la conservación de sus valores arquitectónicos y la necesidad de adaptar los edificios y las infraestructuras a las nuevas necesidades y usos.








