

El nacimiento, con una extensión de 8,4 metros cuadrados, es una cuidada representación que busca capturar la esencia más entrañable de las Islas. La obra, dirigida por David Báez Diepa, está inspirada en la arquitectura y la vegetación local. El belén integra alrededor de 35 figuras inmersas en quehaceres y oficios de tiempos antiguos, transportando al visitante a la cotidianidad de un pueblo de antaño. Todas ellas han sido realizadas en barro cocido por la artesana Esperanza Guayarmina Rodríguez.
La obra muestra, a los pies de una loma, un conjunto de casas típicas canarias de campo e incluye como un guiño al visitante, una invitación a la interacción, como la búsqueda de un lagarto escondido entre el detallado paisaje, añadiendo un elemento lúdico a la visita.
Este proyecto artístico cuenta con la colaboración de las concejalías de Turismo y Desarrollo Local y el trabajo conjunto de la Asociación Cultural Tasate y la Asociación de Belenistas Canarios Lo Divino.
NOTA: las imágenes pertenecen a Rafa Cerpa (Turismo LPA).









