TEA Tenerife Espacio de las Artes presentó ayer (martes 23) en Espacio TEA Candelaria la exposición Sweet dreams, del artista Carlos Rivero (Tenerife, 1964). Esta nueva muestra puede visitarse de manera gratuita en esta sala ubicada en el Espacio Cultural Ayuntamiento Viejo de Candelaria hasta el 28 de junio y parte de varias pinturas de Carlos Rivero procedentes de la Colección TEA y se amplifica con varias series de obras sobre papel en tinta china y acuarela producidas por el artista expresamente para esta ocasión.

José Carlos Acha, que agradeció al Ayuntamiento de Candelaria su apoyo y colaboración, recordó que esta es la primera exposición que se presenta en este espacio durante este nuevo mandato y destacó la importancia de la descentralización de la cultura. “Es fundamental que la cultura y el arte que hay en TEA se pueda llevar a otros municipios para que así puedan llegar a más públicos”, afirmó el responsable de Cultura de Cabildo que destacó el carácter espiritual que emanan de las obras de Rivero, un creador visionario cuya pintura permanece siempre más allá de toda experiencia previsible.

Por su parte, Isidro Hernández resaltó que la obra de Carlos Rivero -“artista que dialoga con lo sagrado” y que “trabaja por obsesiones”- es “un apasionado de su trabajo, del arte, de la pintura”. Explicó que Carlos Rivero es un visionario capaz de traer hasta nuestra mirada imágenes sólo entrevistas en los sueños más imprevistos y angustiosos y que tal, y como remarca en el texto de la exposición, “sus colores, terrosos, macilentos, nacidos del vómito de la conciencia, muestran ante nuestros ojos la náusea y la podredumbre de los cuerpos. Pero también insinúan, con su llama doliente, nacida desde el fondo, las luces incandescentes de lo sagrado”.
El artista señaló que el hilo conductor de Sweet dreams son sus obras presentes en la Colección TEA y que se exhiben en este espacio junto a algunas de sus últimas creaciones. “El diálogo con las sombras está muy presente en las obras que aquí se muestran”, agregó Rivero que argumentó que él trabaja sobre el ser humano, sobre la figura humana. “Es una exposición frágil y contundente a la vez”, dijo el creador quien explicó que esta propuesta expositiva se estructura en tres ámbitos en los que trata temas como la autofiguración, lo oculto, el cuerpo y que ahonda o reflexiona sobre lo que es real y lo que no lo es.

También ha expuesto varias pinturas suyas en colectivas celebradas en TEA Tenerife Espacio de las Artes, especialmente en Zoología fantástica (2012) y en El fin del mundo como obra de arte (TEA/Centro de Arte La Regenta, 2016). Otros proyectos suyos de carácter individual fueron Joyas Bárbaras (Círculo de BBAA); Cinismo o supervivencia (Ateneo de La laguna, 2010); Doble su memoria (Galería Artizar, 2005); y Las vírgenes locas, celebrada en el espacio de arte Bronzo de La Laguna en 2014. También, el proyecto Muerte y resurrección (Bibli, 2011).
Asimismo, resulta muy destacable su labor como editor de libros de artistas, como en el caso de la serie Carne, con más de una decena de entregas. Además de su incansable experimentación en el terreno de la pintura y del dibujo, Carlos Rivero ha desarrollado, desde hace varios años, trabajos de vídeo-creación, estableciendo vasos comunicantes entre las obsesiones y los seres que habitan su pintura y estas nuevas creaciones ideadas para la pantalla y las imágenes en movimiento.









