
Aunque este tipo de señales no permite una estimación precisa de la magnitud mediante métodos tradicionales, en este caso se ha calculado un valor aproximado de 2,2.
Durante los últimos años, en la isla se han detectado otros eventos similares, junto con seis enjambres de señales híbridas registrados en una zona cercana.
Sin embargo, el evento de hoy destaca por su amplitud, la mayor registrada en Tenerife para este tipo de señales.
Estos fenómenos están asociados al movimiento de fluidos hidrotermales en el interior de la isla y forman parte del proceso de presurización del sistema magmático-hidrotermal que se observa en Tenerife desde 2016.







