El proyecto ‘Comunidades Turísticas Circulares’ (CTC), que nació como un piloto hace dos años con seis hoteles de Adeje y que avanza a buen ritmo como iniciativa de economía circular en Tenerife, liderada por Ashotel y Asaga Canarias, ha generado interés entre los máximos representantes políticos del Gobierno de Canarias y del Cabildo de Tenerife en la visita realizada esta mañana a Finca del Balo, de la empresa Serviagroc, la finca ecológica en la que se elabora compost biológico a partir de biorresiduos y restos de poda hotelero de hasta el momento 17 establecimientos hoteleros. Tanto Fernando Clavijo, presidente canario, a quienes se sumaron Ana Dorta y José Miguel Rodríguez Fraga, alcaldes de Guía de Isora y Adeje, y la consejera de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife, Blanca Pérez, conocieron in situ las claves de un proyecto que ha convertido ya más de 1.200 toneladas de biorresiduos en unas 400 toneladas de compost.
Junto a ellos, los presidentes de Ashotel y Asaga, Jorge Marichal y Ángela Delgado, mostraron a los asistentes cómo funciona esta comunidad turística circular, entre quienes estaban también los máximos responsables autonómicos de Turismo y Sector Primario, Jéssica de León y Narvay Quintero, respectivamente, así como otros representantes públicos.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
El proyecto cuenta con la implicación activa de esos 17 establecimientos alojativos asociados a Ashotel, a saber, MYND Adeje, Tropical Park, Atlantic Holiday, Hard Rock Tenerife, RIU Buenavista, RIU Palace Tenerife, H10 Costa Adeje Palace, Guayarmina Princess, Coral Ocean View, Jardines de Nivaria, Royal Sunset Beach Club, Vincci La Plantación del Sur, Bahía Príncipe Sunlight Tenerife, Bahía del Duque, GF Gran Costa Adeje, Iberostar Bouganville Playa y HOVIMA Costa Adeje.
Esta primera comunidad turística circular la conforman actualmente esos 17 hoteles de Adeje, cuyo ayuntamiento se implicó desde el primer momento, con un volumen de 11.344 camas. El gerente de Ashotel, Juan Pablo González, fue el encargado de exponer los principales datos de este proyecto que lleva desarrollándose casi dos años. El fin de esta iniciativa es convertir esos biorresiduos de cocina (cáscaras de frutas, verduras, posos de café) y restos de poda de establecimientos hoteleros en un compost de calidad, apto para la regeneración de suelos, principalmente de jardines municipales, de hoteles y de fincas agrícolas, evitando de esa forma que se entierren en el complejo ambiental de Arico.
González puso en valor la hoja de ruta trazada por Ashotel en su Estrategia de Sostenibilidad de la patronal hotelera, en cuyas líneas de acción se encuentra a gestión inteligente de los residuos y economía circular, estrechamente relacionada con el incremento del consumo del producto local por parte de los establecimientos turísticos. “El objetivo de los hoteles con proyectos como este debe ir aparejado a una fiscalidad verde, es decir, que quien se molesta en reducir y reciclar sus recursos debe pagar menos en la tasa de residuos”, apuntó.
Entre las experiencias cosechadas por la parte hotelera, Angélica Guillén, gerente de Sostenibilidad de Iberostar en Canarias, comentó que para su compañía ha supuesto todo un reto, que ha implicado la necesaria formación de plantillas, pero destacó la importancia de un proyecto colaborativo como este.
El proyecto, además, forma parte de los casos de éxito publicados en la Guía de buenas prácticas de economía circular impulsadas por destinos y empresas turísticas, elaborada por la Sociedad Mercantil Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas (Segittur), ente público de la Secretaría de Estado de Turismo.







