
La propuesta, conducida por el historiador y divulgador Néstor Verona, consiste en una acción teatralizada con el formato de ruta, pero vinculada al claustro principal del Convento. La pieza, diseñada exprofeso para esta celebración, es una historia ‘de miedo’, de difuntos y brujería tradicional canaria, de almas que no han cruzado al otro lado, en la que se ponen en valor rezados y tradiciones de la Noche de Finados.

La acción, situada en un tiempo indeterminado de la primera mitad del siglo XX, en el que la amplia mayoría de la población está aún vinculada al mundo del campesinado, en un pueblo de medianías, relata una escabrosa historia cargada de superstición y miedo a las dolosas acciones de las brujas malas del imaginario colectivo tradicional canario.
La propuesta trata de poner en valor el rico patrimonio inmaterial vinculado a rituales y costumbres de nuestros antepasados en relación con la Noche de Finados, y especialmente, al mundo de la brujería tradicional, a través de leyendas e historias de la Canarias más profunda.








