
El libro, editado por la Asociación de Carretas y Carros de la Romería de San Marcos de Tegueste, propone una lectura innovadora de este modelo constructivo, que se generalizó en Tenerife tras el retorno de migrantes procedentes de Hispanoamérica y que fue adaptado por las comunidades rurales a sus necesidades sociales y familiares.
La casa salón (con su gran espacio de convivencia en la planta baja y la vivienda formal en las superiores) se convirtió, durante décadas, en una aspiración constructiva para amplios sectores de la población, reflejando valores como la hospitalidad, la cohesión comunitaria y la centralidad de la vida familiar. Carreras analiza este fenómeno desde la arquitectura y la antropología, mostrando cómo estas viviendas, pese a su aparente sencillez, condensan elementos esenciales de la identidad local.

“La casa salón es un ejemplo de cómo la cultura popular también construye identidad y merece ser estudiada. Desde la Concejalía, valoramos trabajos que, como este, contribuyan a enriquecer el debate sobre el patrimonio construido y a incorporar nuevas miradas que reflejen la diversidad y complejidad de la cultura canaria”, añadió Cordobés.
El autor señaló que “la casa salón no es solo una solución práctica, sino un testimonio vivo de cómo las familias canarias han construido y habitado su mundo. En ella se mezclan la memoria de la emigración y la manera en que se organiza la vida cotidiana en los entornos rurales. Por eso planteo si no ha llegado el momento de reconocerla como parte de nuestra arquitectura tradicional”.
Joaquín Carreras destacó que este modelo, a menudo relegado por la academia, “merece ser estudiado con la misma atención que otras tipologías, porque forma parte de la historia reciente y de la memoria afectiva de miles de familias”.
La obra se plantea como un punto de partida para futuras investigaciones y como una invitación a revisar los límites entre lo académico y lo popular. Su enfoque interdisciplinar permite comprender la casa salón no solo como una tipología arquitectónica, sino como un fenómeno social que ha marcado la vida de las comunidades rurales de Tenerife.








