El Ayuntamiento de La Laguna, a través del Área de Educación y Juventud, ha puesto en marcha la campaña educativa ‘Patrulla contra el ictus’, un programa de sensibilización dirigido al alumnado de 3.º y 4.º de Educación Secundaria y Bachillerato que busca enseñar a la población joven a reconocer los primeros signos de un ictus y actuar de forma adecuada ante una situación de emergencia. La iniciativa combina formación teórica, actividades prácticas y dinámicas participativas adaptadas al entorno educativo.
El concejal de Educación y Juventud, Sergio Eiroa, destacó la relevancia de acercar esta información a los jóvenes “saber identificar un ictus a tiempo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Es fundamental que nuestros estudiantes conozcan los síntomas y sepan qué hacer ante una situación de emergencia”, afirmó.
Eiroa añadió que “esta campaña les da herramientas reales para actuar con seguridad, pero también fomenta la empatía y el respeto hacia quienes conviven con las secuelas de un ictus”.
La campaña aborda de forma clara qué es un ictus, cómo afecta al cerebro y por qué una intervención rápida es determinante para la recuperación posterior. El alumnado aprende a identificar los signos más frecuentes, a comprender la importancia del tiempo de reacción y a conocer los factores de riesgo modificables vinculados a esta patología.

Un programa impartido por profesionales especializados
Las sesiones estarán dirigidas por fisioterapeutas especializados en neurorrehabilitación, profesionales con amplia experiencia en la atención a personas con daño neurológico y en la promoción de la autonomía personal. Sus intervenciones combinan contenido teórico, recursos audiovisuales, testimonios reales y dinámicas participativas para facilitar la comprensión del alumnado.
La incidencia del ictus ha aumentado en los últimos años, en parte por factores como el estrés o el sedentarismo, lo que refuerza la necesidad de programas preventivos en entornos educativos. La campaña aborda estos riesgos y promueve hábitos de vida saludables entre jóvenes y adolescentes.
Sergio Eiroa subrayó que “la educación es una herramienta esencial para construir una ciudadanía más consciente, preparada y solidaria. Si las nuevas generaciones conocen los síntomas, saben actuar y entienden el impacto social y emocional del ictus, estaremos dando un paso enorme en términos de prevención y salud pública”.







