
El equipo de la Unidad Canina santacrucera estaba realizando un patrullaje preventivo habitual en esa zona cuando el perro detector de sustancias estupefacientes comenzó a seguir al arrestado de manera espontánea. El guía interceptó al varón y al ser preguntado J.F.G.G. confesó que transportaba el hachís en la mochila.
Al haber una dotación de Policía Nacional en las proximidades el agente local solicitó su colaboración para el necesario cacheo de seguridad mientras se evaluaba el contenido de la mochila y se realizaban gestiones tendentes a la identificación del detenido.
Además, en poder del arrestado había documentación, unos billetes de avión para volar ayer, un teléfono móvil y 50 euros en metálico. A la vista de todo ello y tras realizarse el pesaje de la droga el detenido fue trasladado a un centro de salud y, posteriormente, a las dependencias policiales donde quedó a disposición de la autoridad judicial competente.







