El parque García Sanabria, de la capital tinerfeña, acogió en la mañana de este pasado viernes (1 de noviembre) la salida de la XXIII Clásica Tenerife, que se desarrollará durante más de 500 kilómetros hasta el domingo en la isla de Tenerife, con la participación de un centenar de vehículos, con 25 marcas y 89 modelos diferentes. Antes de dar la salida oficial de la prueba, se guardó un minuto de silencio por las víctimas que ha causada la DANA que han sufrido varias comunidades autónomas en la Península.

Miguel Hernández Calzadilla, presidente del Real Automóvil Club de Tenerife (RACT), valoró la prueba tinerfeña como la más prestigiosa de cuantas se celebran en España, con coches desde los años treinta a los setenta del siglo pasado. “Podemos estar satisfechos con un centenar de participantes y tantos modelos diferentes, que habla de la riqueza de nuestro patrimonio automovilístico”.
En este apartado destacan las marcas Jaguar, Mercedes y Triumph como las que más vehículos aportan a la Clásica, algunos de ellos con más de 80 años de vida. “Que solo haya 11 modelos repetidos es un logro en la historia del automóvil en Canarias”, reconoció Leopoldo Mansito, director técnico de un rally de regularidad que consiste en realizar cada tramo en el tiempo que marca el rutómetro, con un ejercicio de precisión del navegante para hallar la velocidad media en cada tramo puntuable.

Desde el hotel Botánico partirá la segunda etapa, con subida a Icod el Alto y paso de nuevo por Las Cañadas, La Orotava y Los Realejos.
El domingo se hará un recorrido desde Puerto de la Cruz hasta la capital pasando por el parque rural de Anaga hasta llegar a primera hora de la tarde al parque García Sanabria donde terminará la prueba con la entrega de trofeos en sus diferentes categorías, en torno a las 15.30 horas.
Mansito agradeció la labor del RACT, de los municipios por donde pasará la prueba y lamentó que “no podamos rememorar el circuito de 1965, como estaba previsto, porque Santa Cruz hoy es bien diferente al de hace sesenta años”.

Cabe destacar que este año la prueba volverá a tener carácter internacional, con la presencia dentro del centenar de inscritos, de dos equipos venidos exprofeso de Argentina: Walter D’Agostini/Carlos Ferreyra, con un BMW 2002 cedido por Leopoldo Mansito; y Miguel Buffo/Fernando Fassio, con Alfa Romero Junior GT, cedido por Víctor Machado. La pareja de argentinos lleva ya unos cuantos días en la isla disfrutando de la gastronomía isleña de la mano de Daniel ‘Milo’ Gómez, también argentino, y fiel participante, junto a Antonio Castro, de la Clásica desde hace diez años.
También habrá equipos con participantes alemanes, ingleses y hasta un pakistaní que conducirá en la categoría Tributo un espectacular McLaren Senna. También estarán presentes pilotos peninsulares, como los madrileños David Liceras y Ainhoa Ayarra (Triumph TR5), ganadores el año pasado. También habrá representación de La Palma, Gran Canaria y Lanzarote, aparte del gran grupo de pilotos tinerfeños.
La XXIII Clásica Tenerife está organizada por el Real Automóvil Club de Tenerife (RACT) y patrocinada por el Cabildo de Tenerife y Ayuntamientos de Santa Cruz de Tenerife y Puerto de la Cruz y las empresas Canaauto y CaixaBank, teniendo como colaborador al grupo Maper y TuTrébol.







