
Las acciones, que comenzaron por los jardines del Casco y que se extenderán a todos los núcleos poblacionales, se centraron en un zafarrancho intensivo con eliminación de malas hierbas, poda, eliminación de posibles plagas, nuevo sistema de riego y abono. Asimismo, se aprovechó para corregir los desperfectos de obra detectados en la zona, mejorar la seguridad y comienzo de sustitución de papeleras que se encontraban en mal estado.

“De manera escalonada vamos a reorganizar todas las especies que conforman las zonas verdes de la Villa, priorizando en todo caso las especies endémicas canarias y aquellas que necesitan una menor necesidad de riego”, explica Mesa. “Debemos ser previsores y asegurar que nuestros jardines no se verán afectados por crisis híbridas, ni falta de riego, más si cabe si tenemos en cuenta que el abanico de plantas canarias con baja demanda de agua es tan amplio como bello. Nuestra idea es que San Juan de la Rambla sea un jardín visitable y referente en la comarca”.
Cabe recordar que la ejecución de estas tareas es posible gracias al proyecto de empleo “Mar y Cumbre”, para el desarrollo de tareas de utilidad y reinserción en el marco del Programa de Empleo Social (PES) para el periodo 2023-2024 del Servicio Canario de Empleo y la Federación Canaria de Municipios.









