El Festival Internacional de Arte en la Calle MUECA ha cerrado este domingo (10 de mayo) su 24ª edición volviendo a transformar Puerto de la Cruz en un gran escenario colectivo para el encuentro, la emoción y la celebración de la cultura sin barreras. Durante cuatro días, calles, plazas, rincones patrimoniales y espacios cotidianos de la ciudad portuense se han convertido en lugares de convivencia escénica y diálogo intergeneracional.
MUECA cierra su 24ª edición y abre, al mismo tiempo, el camino hacia las bodas de plata de un festival que se ha consolidado como una de las grandes citas internacionales de las artes vivas a ambos lados del Atlántico. En 2027 celebrará su 25 aniversario, una trayectoria que forma ya parte de la identidad cultural de la ciudad, sostenida por la implicación de vecinos y colectivos a través de la Plataforma Cómplice MUECA.

MUECA volvió a demostrar que su fortaleza reside también en la convivencia entre escalas, formatos y sensibilidades. El virtuosismo físico de Kate & Pasi, el humor desbordante de Katastrofa Clown y la delicadeza escénica de Compagnie Krak convivieron con propuestas centradas en la identidad y la reflexión social. ‘Antes del nombre’, de La Pandilla 2.0, llevó al Espacio Aduana una mirada teatral sobre la memoria simbólica de Puerto de la Cruz, mientras ‘Teranga’, de teatroKDO, y ‘Migrant’, de Celeste Ayus Motta, pusieron en primer plano las historias de desplazamiento, herencia y búsqueda de libertad.
La música, la danza y las intervenciones itinerantes ampliaron ese mapa escénico. ‘La Máquina de Música’ de Stefan Gög volvió a convertir la calle en un laboratorio sonoro; las intervenciones del Conservatorio Profesional de Música animaron al público; y las propuestas de Paloma Hurtado y del Colectivo Lamajara – Cía. Joven Nómada situaron el cuerpo y el movimiento en el centro de la experiencia artística.

El espíritu participativo es una de las señas de identidad del festival. Bajo el lema #tejiendoMUECA, este año ha reforzado su vocación inclusiva con un amplio dispositivo de accesibilidad física y sensorial, incorporando recursos como mochilas vibratorias, bucle magnético, lengua de signos y espacios de acompañamiento como un Punto Naranja, ampliando así la experiencia cultural a públicos diversos.
Detrás de esa experiencia colectiva existe también una sólida red de complicidades públicas y privadas que hace posible sostener un festival gratuito, accesible y con una programación de proyección internacional que no renuncia a sus raíces y el valor de la escena local.
El festival cuenta con el apoyo institucional del Cabildo de Tenerife y el Gobierno de España, a través del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes; así como con la colaboración del Gobierno de Canarias, la Red Eurolatinoamericana de Artes Escénicas (REDELAE), el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay, su Dirección Nacional de Cultura y el INAE (Instituto Nacional de Artes Escénicas).
MUECA cierra así una edición marcada por imágenes que ya forman parte de la memoria colectiva de la ciudad portuense: plazas llenas, familias recorriendo escenarios al aire libre, visitantes entregados al pulso de la ciudad, generaciones distintas compartiendo aplausos y artistas habitando la calle como gran escenario abierto. La mejor prueba de que, durante cuatro días, Puerto de la Cruz volvió a hacer de la cultura una experiencia compartida.








