La Red Sísmica Canaria registró entre las 17:20 horas del jueves (12 de febrero) y las 04:00 del viernes (hora canaria; 13) un nuevo enjambre de eventos híbridos en Tenerife, compuesto por varios centenares de señales de muy baja amplitud, informa el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcán).
En concreto, el Instituto Geográfico Nacional cifra en 876 los eventos sísmicos a una profundidad de unos ocho kilómetros, el de mayor magnitud de 0,7 mbLg, lo que hace que sea “un enjambre de muy baja energía” e imposibilita localizarlos todos de manera individual.

Como en ocasiones anteriores, la hipótesis más probable es que estos enjambres estén relacionados con la inyección de fluidos magmáticos en el sistema hidrotermal de la isla.
Este proceso se ha observado de manera recurrente desde 2016 y cuenta con el respaldo de datos geoquímicos y geofísicos independientes, entre ellos, el aumento de la emisión difusa de CO₂ en el cráter del Teide y una ligera deformación del terreno detectada en el sector noreste del pico del volcán, precisa la entidad científica.
Involcán, organismo científico dependiente del Cabildo de Tenerife, precisa que este nuevo enjambre de eventos sísmicos híbridos no conlleva cambios en la probabilidad de una erupción en la isla a corto y medio plazo.
“Eso sí, nos recuerda que el mayor ruido volcánico que se está registrando en Tenerife desde finales de 2016 no tiene evidencias de estar remitiendo”, añade Involcan, que muestra en su comunicado la señal sísmica asociada a este enjambre, registrada por la estación TNOR (cara norte del Teide) de la red sísmica canaria.
NOTA: la imagen de las Cañadas del Teide, tomada este pasado jueves 12 de febrero, pertenece a la Agencia Efe (Alberto Valdés).







