
Ante la situación, la tripulación pidió asistencia médica y la presencia de la Policía a su llegada al aeropuerto. Desde la torre, los controladores aseguraron que recortaron “al máximo” la aproximación del avión para facilitar un aterrizaje prioritario mientras se coordinaba en tierra la llegada de los servicios necesarios.
Controladores Aéreos expresó además su apoyo tanto a las tripulaciones como a los pasajeros que deben enfrentarse a “situaciones tan desagradables” durante los vuelos.
Por el momento, no han trascendido más detalles sobre el estado del TCP ni sobre posibles detenidos o sanciones.







