El Ayuntamiento mantiene el cierre preventivo de Playa Chica mientras reclama a Salud Pública un análisis de contraste; los análisis municipales realizados el mismo día apuntan a una calidad «excelente» en las tres zonas de Playa Jardín
El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha solicitado a Salud Pública una nueva analítica de contraste para determinar el estado real del agua de baño en Punta Brava, después de detectar una discrepancia entre los resultados obtenidos por la administración sanitaria y los análisis encargados por el propio Consistorio.
El concejal de Hacienda, Contratación Pública, Concesiones, Patrimonio y Gestión del Personal de Puerto de la Cruz, Pedro Antonio Campos García, explicó que el proceso comenzó el pasado lunes, cuando Salud Pública realizó sus controles habituales en las tres zonas de baño de Playa Jardín.
Según detalló el edil, al día siguiente, martes, Salud Pública comunicó al Ayuntamiento que los resultados correspondientes a Playa Chica, en Punta Brava, no eran completamente favorables, aunque se encontraban dentro de los límites legales.
Ante esta situación, el Ayuntamiento decidió encargar inmediatamente una analítica independiente para comprobar el estado del agua en Playa Jardín. Los resultados de esas muestras, conocidos este miércoles, apuntan, según explicó Campos, a una «calidad excelente» en las tres zonas de baño de Playa Jardín.
Sin embargo, la situación cambió posteriormente con la comunicación oficial remitida por Salud Pública al Ayuntamiento. Según explicó el concejal, el organismo sanitario informó de que en Punta Brava se habían registrado niveles de Escherichia coli de 800, por encima de los valores considerados recomendables, y solicitó el cierre de la zona de baño.
Ante esta comunicación, el alcalde de Puerto de la Cruz, Leopoldo Afonso, dictó un bando municipal estableciendo el cierre temporal de Playa Chica, en Punta Brava, mientras que las zonas de Playa del Castillo y El Charcón permanecen abiertas al baño. El bando municipal confirma que la muestra analizada por la Dirección del Área de Salud de Tenerife en el sector PM4 Playa Grande-Centro arrojó un resultado desfavorable y establece la prohibición temporal del baño en esa zona.
El principal elemento de controversia se encuentra ahora en la existencia de dos análisis realizados en el mismo periodo que ofrecen resultados diferentes.
Por una parte, los análisis encargados por el Ayuntamiento a FCC Aqualia en cinco puntos de Playa Jardín registraron valores de Escherichia coli de 10 NMP/100 ml en PM1, PM4 centro y PM4 derecho, mientras que PM4 izquierdo y PM5 presentaron valores de 0 NMP/100 ml.
Por otra parte, Salud Pública comunicó al Consistorio un resultado desfavorable en la zona de Punta Brava, que, según explicó Pedro Antonio Campos, alcanzó los 800 en E. coli.
Ante esta diferencia, el Ayuntamiento ha remitido un oficio urgente a Salud Pública solicitando una nueva analítica de contraste que permita aclarar cuál es la situación real del agua de baño.
La petición municipal se produce, según el Consistorio, desde una doble perspectiva: garantizar en primer lugar la seguridad de la población, pero también conocer cuanto antes las circunstancias que han provocado la diferencia entre los resultados, debido al impacto que una situación de estas características puede tener sobre la actividad turística y la imagen de Puerto de la Cruz.
El Consistorio sostiene que la decisión de cerrar temporalmente la zona se adopta desde la prudencia y ante la obligación de atender la indicación de la autoridad sanitaria.
La nota municipal señala que se trata de un resultado no favorable frente a más de 200 analíticas con resultados satisfactorios realizadas en el conjunto de los controles. Al mismo tiempo, el Ayuntamiento asegura que las cinco muestras encargadas específicamente en la zona afectada ofrecieron resultados óptimos para el baño.
El alcalde, Leopoldo Afonso, ha defendido que la prioridad es garantizar la seguridad de las personas usuarias y, simultáneamente, contrastar los datos con la mayor rapidez posible para poder determinar si procede levantar la restricción.
Mientras se mantiene el cierre preventivo, el Ayuntamiento continúa con los trabajos de limpieza y acondicionamiento de la arena de Punta Brava, unas labores que comenzaron el pasado lunes y que continuarán durante el periodo de cierre.
Además, está previsto que este viernes comience el séptimo ciclo de limpieza de las redes de saneamiento y pluviales del barrio de Punta Brava, junto con trabajos de obra civil desarrollados con el operador responsable del servicio de agua.
El Ayuntamiento asegura que mantendrá un seguimiento permanente de la evolución de los parámetros de calidad del agua en coordinación con Salud Pública y que comunicará cualquier novedad que pueda permitir el levantamiento de la medida y la reapertura de la zona de baño.








